martes, 1 de febrero de 2011

Demasiado trabajo

No importa la edad que tengamos ni la experiencia que hayamos acumulado. Sigue sorprendiéndonos descubrir que, como nosotros, las personas que nos rodean son humanas y, por lo tanto, falibles.

He retrocedido quince años, a cuando comenzaba en esta empresa y había que poner muchas cosas en orden. He recuperado tareas que ya tenía medio olvidadas, porque es momento de tapar ausencias inesperadas y de apagar fuegos aun sin los medios adecuados.



Así pues, el 2011 no ha comenzado nada bien; ese trabajo que pedía en la entrada anterior (en realidad me refería al sueldo, no al trabajo en sí) ha llegado con creces, me absorbe demasiado y no encuentro las coordenadas que me permitan publicar más a menudo ni visitaros con la frecuencia habitual.

De momento me lo estoy tomando como una segunda juventud laboral, tirando de experiencia para disimular que ya no tengo veinticinco años. Toca remar.

martes, 4 de enero de 2011

Vuelta a empezar

En alguna parte he leído como felicitación de año nuevo que tus penas duren tanto como tus buenos propósitos y me ha parecido original, pero me quedo con una frase que aparece en la película Retorno a Brideshead.

“Quiero que al mirar atrás pueda decir que he estado vivo, que no le di la espalda a la vida, que lo he intentado. Que he sido feliz.”


Empezamos un nuevo año y pienso que la vida no deja de darnos oportunidades. Quiero trabajo y salud; del resto ya podemos encargarnos cada uno. ¿No os parece?

martes, 21 de diciembre de 2010

Navidad 2010

Por fin he conseguido hacer una foto medio decente de la luna. No fue fácil, porque no tenía trípode y hacía un viento endiablado. Por eso no es perfecta, porque está hecha a pulso.


Recordad, si alguien os promete la Luna, que Tawaki os la dio primero.




También quería aprovechar para desearos que paséis una muy feliz Navidad y que volvamos todos con ilusiones y propósitos renovados.


Daros también las gracias a los que pasáis habitualmente por aquí. Vuestros comentarios y vuestros blogs son un estímulo constante, la constatación de que este mundo se hace cada vez más pequeño, y un aprendizaje continuo para mí.

Lo importante no es tanto adónde lleva el camino, sino con quién lo hacemos.