lunes, 17 de noviembre de 2014

De vuelta

Ya estoy de nuevo por aquí. Tras la repentina cancelación de nuestras vacaciones en junio pasado, tuvimos que buscar un destino alternativo para el mes de noviembre, por lo que rebusqué en mi lista de viajes soñados, que no deja de crecer, y elegimos Botsuana y Cataratas Victoria.  Así pues, cambiamos San Francisco por un safari fotográfico y por las impresionantes cataratas entre Zambia y Zimbabue.


Botsuana está en el sur de África y es una república casi tan grande como Francia en la que viven dos millones de personas, así que estuvimos prácticamente solos la mayor parte del tiempo. Visitamos tres zonas del norte del país, el delta del Okawango, Savute y Chobe.







Lo grande convive con lo pequeño, y compensa estar pendiente de todo.








En noviembre comienza la temporada de lluvias, pero tuvimos suerte y éstas no interfirieron con nuestros safaris. Hemos visto infinidad de animales, y desde bien cerca en la mayoría de las ocasiones.



Los paisajes también tienen su cuota de protagonismo. Acacias, baobabs y horizontes sin límite. Alguna que otra puesta de sol...






La gente es estupenda, con una amabilidad y alegría de vivir nada impostadas.


Las Cataratas Victoria son una de las grandes maravillas de la naturaleza, un lugar que no podemos perdernos al que ya estoy deseando volver. La estancia en el Victoria Falls Hotel, un lugar cargado de historia, fue memorable.




También las vimos desde el aire.



Encontramos un hueco para ver el ‘big five’ que nos faltaba. Fuimos a una reserva privada en la que tienen nueve rinocerontes a los que han cortado los cuernos para protegerlos de los furtivos, y fotografiamos de cerca a esta madre y su cría.



Me queda mucho trabajo por delante; seleccionar fotos y preparar entradas para acercaros estos lugares tan bonitos. Esto es sólo el aperitivo.