jueves, 19 de agosto de 2010

Ni premios ni castigos

En la vida no hay premios ni castigos, sino consecuencias.

Esta frase es de Robert Green Ingersoll, un veterano de la Guerra Civil Estadounidense que vivió entre 1833 y 1899. La leí en uno de esos pps que circulan por la Red y me pareció de lo más actual, quizás porque ando inmerso en un libro que habla de la toma de decisiones en un mundo tan aleatorio como el de las finanzas.

Sin menospreciar la influencia de la suerte que nos toca, que a veces es mucha, creo que en general somos demasiado blandos a la hora de juzgarnos a nosotros mismos, y que echamos la culpa al empedrado cuando en realidad deberíamos hacer una autocrítica más severa: gran parte de lo que nos sucede es la consecuencia de algo que hicimos, o, con más frecuencia, de algo que dejamos de hacer.

19 comentarios:

Elena dijo...

Totalmente de acuerdo contigo. Sin duda todo en nuestra vida es consecuencia de una actuación anterior, y yo añadiría que de la casualidad también.

Un beso.

lola dijo...

Es que es más cómodo echar la culpa a los demás, antes que aceptar que somos nosotros lo que hemos fallado.

Neli dijo...

Estoy de acuerdo con la frase y con tu planteamiento.
En cualquier ámbito de la vida lo podemos aplicar.
No siempre nos parece justo lo que nos sucede a nosotros o a los demás, pero a la larga y a grosso modo, todos recogemos lo que cosechamos.

La consecuencia de nuestros actos juega un papel importante en la balanza "causa-efecto".

Un abrazo.

Belén dijo...

Sin duda... lo malo es que en algunas ocasiones no te queda otra que hacer, así que se hace lo que se puede...

Besicos

Elvira dijo...

De todo hay. Dices: "echamos la culpa al empedrado cuando en realidad deberíamos hacer una autocrítica más severa", pero algunos de nosotros nos hemos pasado por el lado de la autocrítica, la responsabilidad y la autoexigencia. Depende. La lucidez es muy deseable, y ver qué tanto por ciento son las cartas que nos tocaron y qué tanto por ciento cómo las jugamos, no es tarea dácil. En ello estamos, ¿no? En aprender a vivir mejor.

Un abrazo

Elvira dijo...

fácil

Serrano-chan dijo...

Creo que todo es fruto de nuestra siembra y totalmente de acuerdo contigo.
Nos cuesta mucho reconocer nuestros errores,o simplemente nos creemos perfectos,nada más lejos de la realidad.
Un abrazo grandote.

nélida dijo...

Creo que mayormente somos inconsciente de tal afirmación. Pero es una verdad cantada desde todos lados, que queramos verla o no depende de nosotros, hacernos cargo de ello, todavía depende más.
Beso

Leodegundia dijo...

Que razón tienes, no hace muchos días que yo tenía una conversación sobre este tema con una persona que cree que no tiene suerte en la vida y yo le decía que aunque es cierto que la suerte existe, no todo lo que nos pasa es consecuencia de ella, si no de nuestra actitud a la hora de tomar decisiones y de afrontar la vida.
Un saludo

dintel dijo...

Pues a mí, según que consecuencias, me gusta considerarlas premios.

Antero dijo...

me ha gustado mucho este razonamiento y sobre todo la parte final. Hablo por mí y creo que he dejado pasar más de una oportunidad por no haberme decidido a tiempo

saludos

Anónimo dijo...

Cosecharas tu siembra... (a veces no). No hacemos lo que queremos, hacemos lo que podemos. Ahora, si el entorno (país-gobierno-sociedad) en donde desarrollamos n/vida nos es favorable, es un gran capital con el cual empezar a sentirnos mejor, caso contrario... la lucha es ardua... y mucha (honestamente hablando).

Sylvia Reguero dijo...

Vivir,es complicado y más a la hora de tomar decisiones , también pienso que muchas veces se hace lo que se puede ,es dificil conjugar muchos factores a la hora de tomar
esas decisiones y no se piensa tanto en la repercusión, si no en salir p´alante.
Que complicado es todo y cuando vas apendiendo , te llega la hora...

Raquel dijo...

Sí, creo que es cierto, que el gran ingrediente de la ensalada es la consecuencia.
Un abrazo

Tawaki dijo...

Elena, la suerte, la casualidad, como quieras llamarla, desempeña su papel, pero un gran porcentaje depende de nuestras decisiones. Un beso.

Lola, tienes toda la razón, y si algo nos caracteriza es el gusto por lo fácil.

Neli, sí que es verdad que esta receta se puede aplicar a muchos ámbitos. Un abrazo.

Belén, somos falibles, y hacemos lo que podemos, aunque a veces podríamos hacer más, ¿no te parece? Un beso.

Elvira, estoy generalizando, y ya se sabe lo que pasa, siempre hay alguien que refuta la norma.

Serrano-Chan, es verdad, confundimos la realidad con nuestros deseos, según nos conviene. Un beso.

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

Tawaki dijo...

Nélida, para eso estoy yo, para que nadie se duerma en los laureles, ja,ja. Un beso.

Leodegundia, hay gente que no tiene suerte algunas veces, pero los que creen que no la tienen nunca son los peores. Un abrazo.

Dintel, si es un premio entendido como un logro estamos de acuerdo. Si lo es como que te ha tocado la lotería, ya lo estamos menos.

Antero, en mi caso no es que crea que he perdido oportunidades. Más bien estoy convencidísimo. Un abrazo.

Anónimo, es verdad que el lugar en el que naces determina gran parte de tu vida. También la educación que recibes, no lo niego, pero al final somos dueños hasta cierto punto de nuestro destino.


Sylvia, no digo yo que sea fácil, ni que haya que tomar las decisiones correctas, pero sí que debemos intentarlo al menos. Un beso.

Raquel, y no pasarse con el vinagre... ;-)

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

Anónimo dijo...

Muy buen texto, Tawaki. Ahora bien, que sepas que la culpa de todo la tienes tú, no yo.


Hermano C

zulú dijo...

creo que al diseñarnos deberían haber incluído algo parecido a la tecla Esc de los ordenadores. Yo por lo menos he deseado unas cuantas veces en mi vida poder pulsarla y volver atrás, cambiar el último minuto, no decir lo que acababa de decir o decir lo que acababa de callar...

sobre la mala suerte...bueno, la verdad es que sólo el hecho de haber nacido en el primer mundo y no en cualquier aldea mísera de África ya me hace sentir muy muy afortunada :)

Bss
M.

Tawaki dijo...

Hermano C, no faltaba más, ja,ja.

Zulu, ese del primer mundo es un pensamiento que me ronda la cabeza continuamente. En cuanto a los ordenadores, mejro no compartir demasiado con ellos, ¿no te parece?

Muchas gracias por vuestros comentarios.