jueves, 28 de octubre de 2010

Cumpleaños (otra vez)

Ya sé que tocaba hablar de mis vacaciones, pero es que hoy me caen cuarenta y uno, que no es número redondo, sino afilado como un tridente, así que pondremos fotos de África en otra ocasión.



Os dejo un par de frases de Churchill que llegaron hace poco a mis manos. La primera, muy apropiada ahora que el trabajo duro y el éxito merecido están tan castigados por la mediocridad reinante; la segunda, apta para cualquier tiempo y lugar.



El éxito consiste en ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo.

Un pesimista ve la dificultad en cada oportunidad; un optimista ve la oportunidad en cada dificultad.



He vuelto para quedarme, pero no prometo nada. Ya me conocéis…

lunes, 11 de octubre de 2010

África

En alguna ocasión he dicho que tenía este continente cogido con pinzas, por aquello de que sólo conozco Marruecos y Egipto, un bagaje demasiado pobre para alguien a quien le gusta viajar.

Pues bien, me marcho unos días a Tanzania, en lo que será mi primer safari fotográfico. Son muchos los países que deseo visitar en este continente, casi una docena, y quizás Tanzania sea de los más accesibles.

Después de haber leído a Javier Reverte y de haber visto las imágenes de amigos intrépidos, me hace mucha ilusión. Si no me comen los leones, podéis contar con alguna que otra foto.

Sed buenos en mi ausencia.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Piquetes informativos

Esta podría ser una noticia más, de esas que leemos por encima mientras damos un par de sorbos al café de la mañana, si no fuera porque se trata del hermano de un amigo mío y porque el tema del desprendimiento de retina me toca muy de cerca.

En este país de segunda, como explica él, o de tercera, como lo califico yo, se siguen conculcando impunemente los derechos de muchos ciudadanos en beneficio de una minoría, hipócrita, retrógrada y mediocre, que exige mucho y que sólo aporta problemas. Y no me refiero a los que hacen uso de su derecho de huelga, sino a los otros, a los que informan cortando carreteras.

Da igual que un recién operado deba pasarse dos horas tumbado en el asiento trasero de un coche camino de otro hospital. Lo que importa es que unos cuantos vándalos o quizás eran alanos, campen por sus respetos.

Como veis, yo ya he expuesto mi opinión. Os dejo la noticia para que cada uno saque las conclusiones que crea oportunas.