jueves, 13 de agosto de 2009

Cabañeros

Soy consciente de que os traigo un poco para allá y para acá. Mientras algunos me deseáis que lo pase muy bien en Nueva Zelanda, otros dicen haberme visto por Egipto y hay quien todavía me hace en Canadá. Es lo que tiene mezclar entradas con viajes pasados, algunos de hace bastantes años.

Para terminar de liar un poco la cosa, os traigo un reportaje de mi reciente excursión al Parque Nacional de Cabañeros, a la Ruta del Chorro, para ser más exactos. La ruta comienza por una pista forestal donde un par de simpáticas guardas nos dieron algunas indicaciones.


Tampoco es que hiciera mucha falta, porque el sendero no tiene pérdida, pero siempre se agradece un poco de atención. Nos daba algo de miedo pasar calor, pero el aire era relativamente fresco, había sombra abundante y los 28º se llevaban bien.

El bosque es de tipo mediterráneo, con robles, fresnos, encinas y algún alcornoque. También hay monte bajo, con brezos y jaras.


La senda es muy fácil, tiene algo de pendiente, pero ésta es muy suave. Después de caminar como una hora llegamos a la cascada de El Chorro, de unos quince metros de altura. No lleva mucho agua, pero hay que considerar que es verano.


El ambiente es fresco y relajado. Estamos rodeados de árboles y se agradece su sombra.


Nos hizo un día estupendo, como podéis observar.





Los árboles a duras penas consiguen trepar por la ladera. Menos mal que nuestro camino discurre sin subir de cota. De vez en cuando paramos para hacer alguna panorámica.



Los Montes de Toledo son los restos de una antigua cordillera, formada hace 300 millones de años en el Paleozoico, por lo que están algo desgastados y es habitual encontrarse con canchales como el que acabamos de atravesar.

Un poco más adelante se llega a la cornisa, el punto más difícil, si se puede decir así, del camino. Sólo hay que prestar un poco más de atención para no caerse.




Otra hora más de camino y llegamos a la Chorrera Chica, otro lugar ideal para descansar e hincar el diente a nuestros bocadillos.


Nosotros decidimos dar la vuelta aquí porque queríamos visitar el Centro de Visitantes, pero la excursión se puede continuar durante otra hora y media, ascendiendo hasta el pico Rocigalgo, que está unos 300 metros más alto.



La chica que nos atendió en el Centro fue muy amable y nos estuvo explicando un buen montón de cosas sobre la flora y la fauna del Parque. Son varias las especies en peligro de extinción que encuentran cobijo aquí, y pronto se intentará reintroducir el lince ibérico.

El nombre del Parque deriva de unas cabañas típicas de la zona, parecidas a la que se observa en la foto, que eran utilizadas por pastores y carboneros.


La zona estuvo a punto de ser convertida en campo de tiro del Ejército del Aire, pero en 1995 fue declarada Parque Nacional. Se extiende por las provincias de Toledo y Ciudad Real.

Las sendas están bien señalizadas y son fáciles de seguir, aunque en alguna de ellas hay que contratar los servicios, gratuitos, de un guía. A otras partes del parque sólo se puede acceder en 4x4.

El paisaje que rodea el Centro de Visitantes es muy diferente y se denomina raña. Aquí podemos asistir a la berrea a finales de septiembre.



No quiero despedirme sin agradecer a los que organizaron esta bonita excursión y a los conductores que nos llevaron. Habrá que repetir prontro.

14 comentarios:

SilviaE.D. dijo...

Hola Tawaki!
Por acá hay un dicho...en la variedad está el gusto...Así que está bueno ir, de un lugar a otro, y conocer lugares diferentes.
Ese terreno, especial para la caminata...
Muy buenos paisajes, la verdad...tienen lugares hernosos, llenos de naturaleza, tambíen por ahi, eh?
Gracias por el paseo.
Un beso!

Moisés Márquez dijo...

Hay que ver la cantidad de lugares preciosos que tenemos en nuestros país y no nos damos cuenta de ello.

Muchas gracias por traernos este trocito.

dintel dijo...

Contigo siempre aprendo. Al final será como si hubiera viajado yo. :)

M@r@ dijo...

Es un paisaje extraordinario y seguro que lo pasaste con gente estupenda...

Genial¡
Un abrazo

Belén dijo...

Qué mas dará donde estés!

El tema es que hags fotos y me lo cuentes ;)

Besicos

Serrano-chan dijo...

La de cosas que nos perdemos por desconocimiento de las distintas partes de España y en este caso tan cerquita como te has ido.Gracias por compartir y un abrazo.

Isabel dijo...

que lugar mas bonito ... las fotos son geniales.

un beso

cruz dijo...

Me veo haciendo algun viaje a cualquier parte del globo y diciendo ¡anda aquí estuvo tawaki!, buen sitio para practicar senderismo, y la cabañaaa es mini mini ehh. Besos.

Qalamana dijo...

Menudas escapaditas majas haces Tawaki! Me ha encantado la cabañita...

Patricia dijo...

La verdad no importa donde estes igual se siente tu presencia (cuando regresas al mundo bloguero je je) A mi tambien me gusta de vez en cuando recordar el pasado. Me encantan lugares como el que muestras con caminatas, historia, preservacion de la fauna...etc. Me encanto y me fui de paseo virtual contigo!
besos, feliz semana!

nélida dijo...

Uff estoy mareada jajaaa!
Me quedo con la foto de la cornisa, en la que se puede ver ese pequeño arbusto, desafiando con garras, sus ganas de ser, de vivir, aún entre las piedras!
Por lo demás, bonitos paisajes y esa choza increíble!
Besitos

Tawaki dijo...

Silvia, sólo espero no maeraros mucho. Gracias a ti por venirte de paseo y un beso.

Moisés Márquez, sí que son muchos, y los tenemos bien cerca. Haríamos bien en conocerlos.

Dintel lo mismo digo, pero lo mejor es viajar uno mismo y verlo con os ojos propios.

M@r@a, aciertas en las dos cosas.

Belén, también es verdad.

Serrano-chan, para mí ha sido toda una sorpresa.

Isabel, sí que lo pasamos bien. Y barato, barato.

Cruz, no son tantos lugares, lo que sucede es que les saco partido.

Qalamana, cualquier cosa menos quedarme quieto, ya sabes.

Patricia, el pasado está para que recordemos las cosas buenas.

Nélida, daba un poco de vértigo, pero no era peligroso.

Muchas gracias a todos por la visita y por los comentarios.

Raquel dijo...

Bonito reportaje. No conozco nada de toda esa zona.
Un abrazo

Tawaki dijo...

Raquel, para mí también ha sido una sorpresa. Es un lugar precioso al que sin duda pienso volver. Un abrazo.