viernes, 7 de octubre de 2011

Volar con un ala

Tenía prevista esta entrada desde hace tiempo, solo que he vuelto a escribirla de arriba a abajo. En lugar de un vídeo de un F15, un avión militar norteamericano, volando con un ala rota, os voy a contar lo que me sucedió la semana pasada en el avión desde Lisboa a Madrid.

Se sentó a mi lado una señora portuguesa que no sabía abrocharse el cinturón, lo cual ya es raro en estos días. La ayudé y me dispuse a dormir, que es lo que hago siempre.

El caso es que me dice que era la primera vez que se subía a un avión, y me preguntó si era peligroso. Le dije que no, que yo había volado muchas veces y que era el medio de transporte más seguro que había.

- ¿Y qué velocidad alcanza al despegar?

- Unos 300km/h

- ¿Y arriba?

- Unos 900

- ¿Y se inclina mucho?

- Un poco, pero no se nota nada.

Todo esto, ella en portugués y yo en español.

Fue uno de los despegues más suaves que he tenido en mi vida y ella pareció tranquilizarse. Me contó que desde Madrid volaba luego a Venecia y parecía que lo peor había pasado.

Pero entonces apareció el miedo más irracional. El peor de todos, porque no hay argumentos que puedan vencerlo. La pobre mujer estuvo vomitando todo el vuelo y después de haber aterrizado y de haber llegado al finger fue incapaz de moverse del asiento.

Esta semana, llegando a Londres, me acordé de ella, porque atravesamos la estela de otro avión y el nuestro se movió bruscamente de lado. No fue el típico bache, y más de uno debió santiguarse apurado. El comandante se apresuró a explicarnos lo sucedido, pero creo que a ella le habría dado un infarto.

Hace poco leí en un artículo sobre esos cursos para perder el miedo a volar, que los aviones pueden despegar perfectamente con un motor averiado porque van más que sobrados. Con tantos medios como hay ahora es una lástima que no se explique mejor cómo lo hacen. Yo he visto un par de documentales interesantes, me gusta volar y nunca pienso que se vaya a caer, pero hay mucha gente que lo pasa mal. Seguro que esta señora tuvo que cancelar sus vacaciones en Venecia.

26 comentarios:

eva-scorts valencia dijo...

Cuando se tiene miedo a algo, sea lo que sea, da igual las explicaciones o los videos que veas en los que te expliquen y uno racionalmente se de cuenta que no pasa nada, pero ... zas, cuando vuelves a ello se apodera un miedo que hace que tiemble tu cuerpo, pierdas la conciencia y quedes paralizado. Hace poco fui a escalar con unos amigos, mi 1º vez y subir fue relativamente fácil pero pese a que me habian explicado y visto a los anteriores como se bajaba, de repente pense en el descenso y me empezo a temblar la pierna , deje de pensar con raciocinio y decidi que bajaba antes de hacer reunión. Sabia que iba con fuerza de sobra, que podia pero el miedo me inpidió todo.

Elena dijo...

Ése es el miedo irracional, el que no se puede dominar, el que aparentemente no tiene motivos para existir pero que nos atenaza y nos impide hasta razonar.

Solamente me he subido dos veces en avión y disfruté de las vistas como una niña, ver el litoral desde allá arriba fue toda una experiencia para mí.

Mi miedo incontrolable es el que siento por todos los animales, soy incapaz de coger un pollo, un gato o un perro, sin embargo persigo a las cucarachas y no descanso hasta dar con ellas contra el suelo previo zapatillazo.
Algo gordo me pasaría en la niñez con algún animal, sobre todo con algún ave, porque ni la cabeza de un pollo del Carrefour soy capaz de coger.

Un beso Tawaki.

Sylvia Reguero dijo...

Pues tu tampoco disfrutarias mucho del viaje, que mal rato la pobre señora.
Un abrazo

juan rafael dijo...

No debió de ser un viaje muy agradable para ti tampoco...a menos que pudieras dormir como siempre.

lola dijo...

Hola Tawaki, la señora lo pasó realmente mal, pero anda que tú, el tener a una persona vomitando todo el tiempo no debe de ser muy agradable ¿o tuviste suerte y te cambiaron el asiento?
Mi miedo irracional, bueno el mayor es a los bichos, insectos en general, pero sobre todo moscas y cucarachas. Y encima parece que lo saben las muy ......
Que pases un buen fin de semana.

isobel dijo...

Es lo peor del miedo, que te paraliza, yo lo comparo con la alergia, que por muchos antihistamínicos..., no sirve que le digas al cuerpo que eso no es malo, no se atiene a razones. Un beso

Tawaki dijo...

eva-scorts, tienes toda la razón. Mira que intenté que se distrajera, pero no hubo forma.

Elena, pobres animalitos, con lo buenos que son... Sobre todo las tarántulas, ja,ja. Un beso.

Sylvia, ya te puedes imaginar, pero daba tanta pena ver que no podía controlarse... Un beso.

Juan Rafael, pues no, pero más que nada echaba agua. No debía haber comido mucho. Un abrazo.

Lola, el avión iba lleno, pero no fue tan malo. La mayor parte del tiempo no echaba nada. Eran nervios más que otra cosa. Ahora que las moscas te tendrán frita... Un beso.

Isobel, es verdad, por mucho que intentes animar a un depresivo es como estrellarte contra una pared. Qué curioso es nuestro cerebro. Un beso.

Muchas gracias a todos por comentar.

Antero dijo...

Cuando se tiene tanto miedo a viajar en avión, viajar "sólo" quizá no sea lo más recomendable, viajar con alguien con quien tengamos confianza nos puede ayudar a calmarnos.

O bien se atrevió a volar de nuevo hasta Venecia o bien cogió un autobús/tren destino Venecia o destino Lisboa.

Lo de la cerveza, dalo por hecho. Pensaba que Palencia estaba más cerca de Madrid (ignorancia la mía)

Un abrazo

Senior Citizen dijo...

Tenía una amiga con miedos exagerados a muchas cosas, por lo que estaba siempre asustada, y lo curioso es que ella consideraba normales esos terrores absurdos, entre los que se contaba subirse a un ascensor. Un día le pregunté a una psicóloga amiga si las fobias tenían curación y me dijo que ojalá todas los problemas que encontraba en su consulta tuvieran tan buena solución: que no había más que enfrentarse a eso miedos y vencerlos poco a poco. En el caso del ascensor, subir un día solo una planta, al día siguiente dos, etc.

Así que supongo que para esta señora del avión la única solución será seguir haciendo vuelos lo más cortos posibles hasta que se vaya acostumbrando.

Raquel dijo...

El miedo es un animal salvaje que te come por dentro. No lo tengo a volar ni a otras muchas cosas, pero conozco a muchas personas que sí.
(Pobre señora. Menos mal que la tranquilizaste.)

Belén dijo...

Los miedos son horribles, porque muchos son profundos y no son tan fáciles de romper...

Besicosa

nélida dijo...

Había una vez...
Un trotamundos que le tocó un viaje escatológico :-)

Pobre mujer, no me hubiese gustado sentir lo que ella. Cuando viajé por primera vez, mis sensaciones estaban mezcladas, ansiedad, dudas, temor por lo desconocido, pero cuando subí al avión y despegó me sentí tan feliz,
que no podía creerlo. Eso sí los aterrizajes fueron de lo más movidos, pero sobreviví a la experiencia y por suerte no quedaron huellas.
Ojalá esta señora, haya podido con su miedo y llegara hasta Venecia.
Besos

Anónimo dijo...

¡Menuda experiencia! Es como para devolver el billete (o no).


Hermano C

ulises dijo...

Yo tampoco le veo problema a los aviones. Lo único pesado son los intercontinentales por lo pesado de las horas. Me imagino que si coges el A380 tampoco me importaría el tiempo.

Yo! dijo...

Hola amigo! Esooo fuiste a Lisboa, mi ciudad favorita... qué te puedo decir? pobre señora, de verdad yo tampoco sufro de miedo a volar, de hecho me encanta pero no todos somos iguales. Particularmente me da miedo viajar por carretera, así que conozco la sensación de miedo, ojalá algún día pueda dominarlo para disfrutar de un viaje.
Un beso!!

Cyllan dijo...

Fuiste muy amable, como te caracteriza.
El miedo a volar lo entiendo muy bien, porque aunque yo no lo tengo, es evidente que si tu cuerpo no está fabricado para volar es bastante sensato que el cerebro de muchas personas se revele contra algo antinatural. Supongo que el instinto de supervivencia puede jugar malas pasadas juntándolo con la tecnología de hoy en día.

Elvira dijo...

Buff, qué mal rato ella, y tú también. Un beso

Qalamana dijo...

Si le cuento a la pobre portuguesa mis periplos con las aerolineas africanas no vuelve a montarse en uno jamás... yo en cambio estoy convencidad de que no moriré en un avión!

@maricruzpe dijo...

Entiendo a la pobre señora, a mi me da miedo la oscuridad y mi marido tene miedo a las agujas que rabia de fobias.
Un abrazo

Abedugu dijo...

Yo al principio no tenía miedo a viajar en avión, pero después de dos viajes un tanto accidentados se me quitaron las ganas. :-) Realmente me di cuenta que soy persona de tierra y no de aire.

Buen fin de semana.

Tawaki dijo...

Antero, esá claro que yo no le fui de mucha ayuda. Espero que podamos vernos un día de estos. Un abrazo.

Senior Citizen, pues vuelo más corto que entre Madrid y Lisboa hay pocos. Me temo que esta mujer sólo podrá desplazarse por tierra. Un abrazo.

Raquel, me temo que irvió de poco, pero l menos lo intenté. Un abrazo.

Belén, yo diría que imposibles de romper. Un beso.

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

Tawaki dijo...

Nélida, si llegó a Venecia fue a patita, porque no había quien la arrancara del asiento. Lo que es el miedo... Un beso.

Hermano C, menos mal que se trataba de un vuelo corto. Un abrazo.

Ulises, nunca he volado en el 380, para mí lo peor es el tiempo que se pierde en los aeropuertos. Un abrazo.

Yo! ya sé de tu amor por Portugal, un país maravilloso por otra parte. Al menos tu miedo es más lógico, ja,ja. Un beso.

Cyllan, en este caso tuvo que ser algo así, porque el vuelo fue el de los más suaves que tuve jamás. Un beso.

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

Tawaki dijo...

Elvira, pues sí, a veces nos toca pasarlo mal, pero enseguida se supera. Un beso.

Qalamana, ja,ja, habría muerto nada más subirse al avión. Un beso.

@maricruzpe, caa uno tenemos nuestros miedos y es difícil vencerlos. Un beso.

Abedugu, es desagradable cuando se mueve demasiado, pero sigue siendo muy seguro. Todo es cuestión de costumbre, supongo. Un abrazo.

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

Blau dijo...

Tawa, yo nunca he tenido miedo a volar, pero desde el año pasado en verano, cuando regresamos de La Coruña y pensé que ibamos a morir, cada vez que tengo que subir a uno me entra un nosequedecirte.

Besos.

RosaMaría dijo...

Menudo viaje!Lo habrás pasado bastante mal... Hay cursos para vencer el miedo y para comprender mejor que no es peligroso volar. Llevé a mi ex a un curso de control mental para ello y lo venció bastante, aunque siempre explicaba que el no poder tener control sobre la situación es lo que lo sacaba de quicio. Yo duermo, leo, o miro las malas películas que pasan. Lo único que me inquieta son los cambios al embarcar. Un abrazo

Tawaki dijo...

Blau, ya se te pasará.. Espero... Un beso.

Rosa María, estoy contigo, lo peor es la espera en tierra. Una vez arriba se duerme uno y el viaje se hace corto. Claro que algunos lo pasan fatal por muchos cursos que hagan. Un abrazo.

Muchas gracias a las dos por dejar un comentario.