lunes, 18 de mayo de 2015

Brunnen

Aunque tengo la Lonely Planet de Suiza, no hay nada como las recomendaciones de mis compañeros de trabajo para buscar excursiones de fin de semana. Mi amiga china me habló de una ruta llamada el camino de Suiza, y enseguida puse en marcha la maquinaria, porque pronosticaban un fin de semana soleado, y eso aquí no es nada corriente.    


La mala noticia era que el camino tiene 35 kilómetros, demasiados para mi baja forma. La buena es que había partes que estaban cerradas debido a las avalanchas.

Así pues, hice los ajustes necesarios. En lugar de caminar desde Rütli a Brunnen fui en tren a este último y tomé un barco, primero a Rütli, luego a Lucerna.

Brunnen está al borde de uno de los brazos del lago de los Cuatro Cantones. La luz de la mañana iluminaba el embarcadero.




En invierno hay pocos barcos, así que tuve tiempo para hacer fotos con calma, desayunar, leer, pasear y tomar algo de sol, que era muy suave y se escondía a veces tras las nubes. Ni siquiera los patos se habían levantado.    






Dentro de una hora tomaré un barco parecido a éste, solo que en dirección contraria. Mientras, me puedo dedicar a leer un poco y a disfrutar del paisaje.    







La vista de Brunnen desde el barco es bonita.    


Al este tenemos Stoss. No hace mucho que publiqué una entrada en la que os hablaba de sus miradores.    



Pero hoy vamos a ras de agua. Poco antes de llegar a la famosa pradera de Rütli encontramos este monolito natural en el que hay una placa dedicada a Friedrich Schiller, autor de Guillermo Tell.    





Hoy lo dejamos aquí; desembarcamos en unos días y visitaremos la famosa pradera.    

9 comentarios:

Elena dijo...

¿Sabes? agradezco las fotos que además de bonitas refrescan un montón, y eso se agradece cuando se superan los 35º.

A la espera quedo de tu desembarco.
Un abrazo Tawaki.

Ligia dijo...

Muy interesante y refrescante el paseo en barco. Lo del monolito de Schiller es curioso, y por qué en ese lugar? Abrazos

unjubilado dijo...

Me apunto al tren, al barco... ya veremos, por supuesto al desayuno y al paseo, a los patos hay que inculcarles mi costumbre, acostarse con las gallinas y levantarme antes de que salga el sol.
Al paseico te sigo y si hay que echar una mano a Gillermo para que acierte en la manzana, has de saber que a su hijo le puse un protección trasparente para evitar que pudiera fallar por los nervios. También tenia preparada una bala en mi fusil, para Hermann Gessler, en el supuesto de que fallara, pero esto último nunca apareció en las crónicas de aquel tiempo.

Senior Citizen dijo...

¿Estos sitios están en las rutas turísticas o solo al alcance de "especialistas" como tú?

Nélida G.A. dijo...

Un lugar precioso, así da gusto viajar, madrugando......
Me gusta ser testigo cuando el mundo despierta.
Todas las fotos me gustaron mucho pero hubo una, justo la que está antes de la fotografía del ave ( parece una gaviota) que me encantó. Tiene un algo diferente y especial.
Gracias por el paseo!!!!
Besos.

Tawaki dijo...

Elena, la temperatura no te la cambio, pero no me importaría tener un poco más de sol por aquí. Llueve demasiado.

Ligia, la pradera de Rütli a la que nos dirigimos, y que veremos en la próxima entrada, es el lugar donde se cree que surgió la unión entre los primeros cantones que forma la Suiza de hoy. Guillermo Tell es un personaje de leyenda que se identifica con la independencia suiza y Schiller fue autor de la famosa obra de Guilleromo Tell. De ahí la placa en el monolito. http://es.wikipedia.org/wiki/Guillermo_Tell

Un jubilado, el paseo en barco es muy corto y hoy el agua del lago está plana como un espejo, así que puedes navegar sin miedo. Por más que busco lo de la bala en Internet no lo encuentro, ja,ja.

Senior Citizen, está a una hora en tren desde el aeropuerto de Zürich, al alcance de cualquiera que esté interesado en visitarlo. Otra cosa es que haya otros lugares en Suiza más conocidos, bonitos o turísticos, pero no hace falta ser ningún especialista. Lo que ocurre es que yo vivo aquí y procuro ver lugares nuevos cada vez que puedo.

Nélida, si quieres fotos sólo tienes que pedirlas y te mando el original. A mí me gusta madrugar porque todo está más tranquilo y porque aquí los horarios son bastante matutino.

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

unjubilado dijo...

Lo de la bala es de mi invención.
Puesto que digo que ayudé a poner una protección por si los nervios, me incluyo en tener una bala en un imaginario fusil, basándome en la leyenda de Guillermo Tell :
Tell intentó en vano que Gessler cambiara su castigo, de modo que introdujo dos pernos en su ballesta, apuntó y gracias a su habilidad como ballestero consiguió acertar en la manzana sin herir a su hijo. Al preguntarle el gobernador por la razón del segundo perno, Guillermo Tell le contestó que estaba dirigido al corazón del malvado gobernador en el caso de que el primero hubiera herido a su hijo. Enfurecido por la respuesta...
Enlace http://es.wikipedia.org/wiki/Guillermo_Tell
Como verás en ocasiones soy excesivamente rebuscado.
Un saludo

nélida dijo...

Bonito paseo, lindo lindo, para despuntar el vicio :)
Los patos no madrugan, porque saben de las ventajas de dormir un rato más :)

Tawaki dijo...

Un jubilado, muchas gracias por la explicación. Busqué en wikipedia, porque sólo recordaba algunos detalles de la historia, así que estaba enterado. Mi comentario era irónico, pero gracias de todas formas.

Nélida, pues aquí en Suiza, con los horarios de los barcos, el que no madruga se queda en tierra. Claro que los patos pueden nadar.

Muchas gracias a los dos por vuestros comentarios.