domingo, 14 de mayo de 2017

Hampstead Heath en Londres

Ya sabéis que Londres es una de mis ciudades favoritas, si no la que más, y que suelo acercarme por allí al menos una vez al año para seguir descubriendo sus rincones. Pues bien, el pasado enero, aprovechando que la diferencia horaria con Suiza juega a mi favor, tomé un vuelo al céntrico aeropuerto de London City, y con la mochila a cuestas, encaminé mis pasos hacia Hampstead, con la intención de ver una casa modernista que hay en 2, Willow Road.
Apenas amanecido, el avión maniobra sobre The Shard para tomar tierra. Me gusta ver el estuario del Támesis desde el avión con la primera luz de la mañana; siempre imagino a Marlow en el comienzo de El corazón de las tinieblas. Esa misma noche me acercaría por el emblemático edificio para tomar un gin tonic y admirar las vistas nocturnas de la ciudad.


Pero no adelantemos acontecimientos, de momento estoy en el parque, porque con un día como este, sin una nube en el cielo, cualquiera se resiste a dar un paseo antes de ver un museo. Tampoco os pillará por sorpresa mi afición a los árboles.


Con una máxima de 2 grados, los estanques estaban congelados y las aves practicaban patinaje sobre hielo. Parecían más resignadas que sorprendidas.


Caminos llenos de barro y árboles sin hojas. Gente que pasea tranquila, disfrutando de un sol normalmente esquivo en esta ciudad.




Luz bien baja y suave, a pesar de ser mediodía. El cielo sin una nube mientras camino entre robles centenarios, muchos ya vencidos, otros aún en pie, hasta llegar a otro estanque también congelado.








El parque está lleno de senderos y camino un poco al azar. Aunque tengo un objetivo en mente, me desvío a propósito para explorar otros rincones, consciente de que no hay prisa.




En los lugares más sombríos la escarcha lo invade todo y hasta el barro se congela.



Kenwood House, un palacio del que os hablaré dentro de unos días, asoma entre los árboles. Este era el objetivo.


De momento pasamos de largo y a cambio os muestro el parque a la caída de la tarde.





Dentro de unos días vemos el palacio por dentro.

12 comentarios:

Ambar dijo...

El paseo me ha parecido estimulante y hermoso. Lo has descrito tan bien que casi podía sentir el frío en la piel y el crujido de la helada tierra bajo tus pies.
Estoy impaciente por conocer, de tu mano, Kenwood House.
Un abrazo

Nélida G.A. dijo...

Preciosa entrada. Se nota el amor que sientes al estar en tu país "favorito". Eso y dejarte sorprender, van de la mano, sin prisas y con ojos renovados.
Enhorabuena y gracias por compartir.
Todas las fotos son preciosas, pero sobre todo la número 6 me gustó por encima de las demás.

scorts dijo...

Solo por comprobar la descripción del empiece del libro de el corazón de las tinieblas merecería la pena visitar Londres
Las fotos que nos aportan son muy hermosas

nélida dijo...

Precioso paseo. Me gusta mucho la primera fotografía y la panorámica ondulada del parque.
Siempe digo que el invierno tiene su belleza; sobre todo si viene acompañado de un buen gin tonic ;)

beso

unjubilado dijo...

Me ha gustado el paseo, pero al final como no llevaba ropa adecuada he llegado a pasar algo de frío, he echado en falta un café con leche bien calentico... y si hubiera sido con unos churros, mejor que mejor.

Senior Citizen dijo...

No parece que los londinenses sean muy aficionados a patearse ese parque.

Mari-Pi-R dijo...

Eres un gran amante de la naturaleza con lo cual podemos disfrutar de tus fabulosos senderos, con ganas espero ver el palacio.
Una buena semana.

JLO dijo...

Frío, poco sol, no parece una buena idea ja... La belleza del lugar hace que sea mas llevadero seguramente 😉...

Todos los castillos se pueden visitar ahí? Saludos 🙋

RosaMaría dijo...

Seguro que entraste en calor luego del recorrido. Esta vez hice al revés, miré las fotos primero antes de leer y me encantaron la 21, mucho la 20, la 14 y la 8 y especialmente la 12 y la 6. Fue genial hacerlo porque disfruté más del paseo y las explicaciones ya que sabes que me encantan los árboles. Buenísimas las fotos. Me alegra que hayas tenido un día relajado y tan bueno en cielo. Besos

Teca M. Jorge dijo...

Que passeio bonito, alegre, estimulante dos melhores pensamentos... as árvores também são minhas especiais observações quando estou próxima da natureza...
Um beijo

Tawaki dijo...

Ámbar, me encanta Londres, y una de las razones es que está llena de zonas verdes como ésta por las que da gusto pasear.

Nélida G.A., a veces las personas no solo no estorban en la foto, sino que le añaden interés. Fue un día muy bien aprovechado.

Scorts, y que lo digas. La recuerdo cada vez que sobrevuelo el estuario del Támesis, y a pesar de los años transcurridos no cuesta imaginarla.

Nélida, la panorámica está entre mis favoritas. Esas líneas le dan interés a la foto, ¿verdad?

Un jubilado, el día que haya churros en Londres te puedes echar a temblar, ja,ja.

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

Tawaki dijo...

Senior Citicen, ¿por qué lo dices? Había bastante gente a pesar del frío. Otra cosa es que no me guste sacar personas en mis fotos y busque que no salgan, pero sí que lo visitan.

Mari-Pi-R, ya, y tú eres más de asfalto, pero es que en mi caso los árboles me tiran mucho. No me digas que no es precioso...

JLO, todos no, pero sí una buena porción de ellos. es una forma de ayudar a mantenerlos, de sacarles un rendimiento al tiempo que se exponen objetos interesantes. En este caso, pinturas.

Rosa María, no es mala idea. Tuve mucha suerte con el día, ese sol tan bajo, con la luz amarilla destacando bajo un cielo azul es preciosa. Los árboles sin hojas son también muy fotogénicos.

Teca, para los que amamos los árboles, la naturaleza y la tranquilidad, este paseo es una auténtica maravilla. Veo las fotos y me gustaría volver ahora mismo.

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.