lunes, 5 de febrero de 2018

Bellinzona I

La apertura el año pasado del túnel de San Gotardo, con sus 57 km, nos puso la región del Tesino a tiro de piedra de Zug, y Bellinzona está a menos de una hora y media de tren. Demasiado cerca como para no volver a visitarla.




Aquél sábado de julio hacía calor, y como el sol pegaba de lo lindo, nos alegramos de haber empezado la excursión por la parte más difícil, ascendiendo a los castillos de Montebello y Sasso Corbaro, dejando para el final el de Castel Grande y algunas iglesias de la ciudad.
Hay una entrada combinada, pero solo merece la pena si vais a visitar las exposiciones temporales, ya que el acceso a dos de las fortificaciones y a las iglesias es gratuito. Solo hay que pagar por uno de los castillos y por la Villa dei Cedri, donde suelen hacer exposiciones de arte moderno.
Ninguna de esas exposiciones nos llamó la atención, aunque sí nos mereció mucho la pena comprar un librito que está cargado de historia y que detalla a la perfección los tres fuertes. Gran parte de la información que os traigo proviene de esas líneas, escritas por Werner Mayer y Patricia Cavadiné-Bielander.


Bellinzona se encuentra al norte de la región de los grandes lagos italianos: Maggiore, Lugano y Como, y es la puerta al valle que conecta Suiza e Italia. De ahí su importancia histórica y estratégica a lo largo de los siglos. La había visitado en 2007, cuando en un viaje por el norte de Italia nos adentramos en el país helvético para ver Lugano, Locarno y la propia Bellinzona.
El conjunto de construcciones militares es único en el mundo y ya solo por eso, la visita está justificada. Forman parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde el año 2000, aunque sus orígenes se remontan muy atrás. Ya en tiempos prehistóricos había asentamientos en la colina donde hoy encontramos la fortaleza de Castel Grande.



No obstante, la mayoría de los edificios militares que podemos visitar en la actualidad son fruto de la actividad desplegada por los duques de Milán a lo largo del siglo XV. Tras un corto ascenso, llegamos hasta el castillo de Montebello.




El conjunto de fortificaciones comprende tres castillos (que veremos en varias entradas) y una muralla que los conecta además de cerrar el valle en toda su amplitud, al tiempo que protegía la ciudad y sus habitantes. Como es de esperar, hacía falta una numerosa guarnición para defender todo esto; se estima que eran necesarios al menos 2500 hombres, dada su enorme extensión.
Seguimos ascendiendo, afortunadamente bajo la sombra protectora de algunos árboles, hasta alcanzar el segundo castillo, el de Sasso Corbaro.





Llegados a este punto, en vista del calor y de que había un emparrado realmente tentador enfrente de la capilla, nos tomamos una cerveza que nos supo a gloria.


No os voy a aburrir con toda la historia de Bellinzona, pero os podéis imaginar la importancia estratégica que tuvo este paso alpino para todos los contendientes a lo largo de los siglos, desde la batalla de Campi Canini en el 475 hasta que pasó a manos suizas en 1516 gracias al Tratado de la Paz Perpetua, por el que Francia entregaba la ciudad a los tres cantones fundacionales suizos: Uri, Schwyz y Nidwalden. Todo ello sin olvidar épocas aún más lejanas.
De vuelta en la ciudad, nos tomamos un estupendo helado; no en vano, Italia no se encuentra lejos, y su influencia se nota. Dimos una vuelta por el centro y nos acercamos al tercer castillo, el de Castel Grande.




Sin embargo, la historia no se detiene aquí, ya que a comienzos del siglo XX los monumentos estuvieron en riesgo de ser demolidos. Una providencial restauración, llevada a cabo entre 1920 y 1925, los salvó. Más tarde, entre 1982 y 2000, el arquitecto Aurelio Galfetti se encargaría de restaurar Castel Grande y Sasso Corbaro.
Todavía nos quedaban fuerzas para acercarnos a la Villa dei Cedri, donde se exponen obras de arte moderno. Antes, por el camino, pudimos ver otros edificios interesantes que han sido, sin embargo, engullidos por la ciudad, perdiendo a mi parecer parte de su atractivo.





El broche lo pusimos en la iglesia Santa María delle Grazzie, admirando sus estupendos frescos.



Todavía queda mucho por contar sobre esta población y sus monumentos, así que volveremos a visitarla en unos días.

16 comentarios:

Mari-Pi-R dijo...

Estupenda salida, un buen conjunto de buenos edificios, paisaje y buenas caminatas.
Que sigas disfrutando de tus salidas, un abrazo.

Nélida G.A. dijo...

Interesante entrada Tawaki, y qué bien la has documentado.
No conocía esta ciudad, pero desde luego que tiene mucho que ofrecer al visitante. Y yo que soy una enamorada de las fortalezas, los castillos y su historia, disfrutaría mucho de este recorrido.
Se nota la frontera con Italia, no solo en los helados que nos cuentas como anécdota, sino creo que también un poco en su arquitectura. Cuando vi la foto número 2 me recordó a primera vista la Piazza del Campo (en Siena).
Unos rincones muy bonitos, en especial la muralla y los tres castillos. Me gustó más y llamó mi atención el Castillo de Sasso Corbaro.
La iglesia qué sencilla por fuera. Muy bonita, y los frescos del interior también.
Gracias por compartir este paseo.
Un beso.

Giga dijo...

Bellinzona es una hermosa ciudad con tres castillos. Alegría de mirar fotos de lugares donde tú mismo estabas. Saludos.

Ambar dijo...

Un recorrido estupendo por una ciudad desconocida para mis. te doy las gracias.
Un abrazo

Ligia dijo...

Muy bonito el lugar y todas sus esquinas. Las imágenes preciosas y espero las siguientes. Abrazos

Silvia E.D. dijo...

MARAVILLOSO!! Amigo, me encanta ese lugar!gracias por hacerme conocer tantos lugares maravillosos que para mi, en este lugar tan lejano donde estoy, es imposible de otra manera. Los castillos son mi debilidad.
Beso grande!

Frine dijo...

Los buscadores me sacan Santa Maria delle Grazie milan y milan, y milan...es que me suena algunos frescos con la misma estructura
Si diera con ellos ya le cuento

Rud dijo...

Estimado Tawaki
¡Estupenda artículo, como siempre! Pasar por tu blog significa para mí una especie de cátedra sobre arquitectura, arte e historia. He tenido el gusto de pasar por el túnel de San Gotardo, una experiencia que anhelaban tener mis hijos. En mi opinión, los lugares considerados patrimonios culturales de la humanidad, deberían ser protegidos por las autoridades locales y procurar, en este caso, que no queden rodeados de construcciones modernas, se podrían construir parques cercanos y por decreto prohibir su destrucción.
Siempre es un gusto visitarte. Deseo que pases maravillosamente y feliz carnaval. Un fuerte abrazo

unjubilado dijo...

Además de todas las imágenes que nos muestras que como siempre me dan una perfecta idea del recorrido que has hecho, en este caso me he centrado un poco más en el famoso túnel bajo de San Gotardo, digo esto ya que hay otro más corto que se denomina túnel alto para distinguirlo del anterior y me he encontrado con unas imágenes estrambóticas de la inauguración.

Tawaki dijo...

Mari-Pi-R, eso hago, aprovechar lo que hay que ver por aquí cerca, aunque ahora en invierno hace demasiado frío.

Nélida G.A., no en vano, la ciudad perteneció a lo que ahora es Italia durante muchos años. sí que se nota en la arquitectura, así como en el idioma. Las fortalezas son una maravilla, un prodigio militar que se aprecia más cuando uno se informa un poco. No descarto volver por allí en algún momento, pero cuando haga mejor tiempo.

Giga, tengo mucha suerte de tener tantos lugares interesantes tan cerca. Poco a poco, los voy visitando todos.

Ámbar, pues me alegro de haberte descubierto un lugar nuevo.

Ligia, habrá más entradas, porque tengo que sacarle partido a las fotos y al libro que leí ;))

Silvia E.D., pues en Europa ibas a pasarlo en grande, porque de castillos no andamos escasos precisamente ... Con un poco de suerte te traeré algunos más.

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

Tawaki dijo...

Frine, es que con ese nombre debe haber al menos una iglesia en cada población italiana. Ya me contarás.

Rud, ya quisiera yo saber tanto como para sentar cátedra. Me conformo con compartir lo que me gusta y lo que voy aprendiendo. Coincido contigo en que todos, Gobiernos y ciudadanos, deberíamos hacer lo posible para proteger estas joyas que nos ha legado el tiempo. Ojalá nos duren muchos siglos.

Un jubilado, ¿has visto? Para que luego digan que los suizos no son modernos. Eso sí, necesitamos un diccionario al lado para irlo consultando.

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

Una mirada... dijo...

No hay nada como recorrer la historia dejando que los pies se deslicen por sus empedrados y los ojos por los muros de sus edificaciones, donde presente y pasado se mimetizan.

nélida dijo...

Se ve muy bonita; impecable!!
El año pasado vi un documental sobre el túnel de San Gotardo, un trabajo impresionante.

ñOCO Le bOLO dijo...

·.
Casi no cabe más monumentalidad en ese recorrido que has hecho. Las construcciones militares son de una fortaleza tremenda, con un estilo poderoso. A eso le añades el siempre bello entorno.
Por supuesto, con la documentación aportada... otro excelente post.

Un abrazo Tawaki

· LMA · & · CR ·

Tawaki dijo...

Una mirada, y aquí la historia te sale al paso tras cada esquina. Vale la pena informarse, profundizar en ella para conocerla mejor.

Nélida, les llevó bastante tiempo hacerlo, y hubo polémica porque algunos se oponían, pero ahora lo disfrutamos y nos permite movernos en mucho menos tiempo. Bellinzona da para varios paseos, y es una ciudad preciosa.

ñOCO Le bOLO, muchas gracias, me gusta aprender cosas buenas, y el blog es una buena excusa para culturizarme...

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

Ela dijo...

I have a problem with translating text but I always admire your photos!
Greetings