jueves, 1 de octubre de 2026

Carmen Laffón I

Cuando el Museo Thyssen-Bornemisza anunció esta exposición temporal (junio-septiembre de 2026) no había oído hablar de Carmen Laffón. Luego, por casualidad, vi un primer cuadro suyo en la Fundación María Cristina Masaveu Peterson, solo que allí no dejan hacer fotos como en el museo.

Esta pintora y escultora sevillana (1934-2021), fue la segunda mujer en ingresar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid como académica de número. La exposición incluía 77 obras, entre óleos, carboncillos y esculturas, que se organizaban en nueve secciones dedicadas a sus iconografías más frecuentes –la muñeca Marcelina, la cuna, los cestos, los armarios, el Coto de Doñana, las viñas, la cal y las salinas–.





Con el transcurrir de los años, la autora pasa del realismo hasta la abstracción. Sus interiores están ocupados por objetos cotidianos como cestos, máquinas de coser y armarios, mientras que los exteriores están relacionados con su vida en Sevilla y Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) y recogen azoteas, vistas urbanas y paisajes.






En la extensa obra de la artista, realizada entre 1956 y 2021, destacan principalmente dos géneros clásicos, las naturalezas muertas y el paisaje. En sus últimos 25 años explora nuevos motivos en series como las de la viña, la cal o las salinas, que plasma en grandes formatos que sorprenden por su modernidad.

A pesar de mantenerse fiel al arte figurativo, lo cual significaba ir a contracorriente, fue receptiva al informalismo y la abstracción de los miembros del Grupo de Cuenca, con quienes mantuvo una gran amistad. Por ello, su leguaje artístico no es tan fácil de definir o clasificar.







Marcelina, a la que pinta hasta en seis ocasiones, es una muñeca que encuentra en casa de una amiga, precursora de su serie dedicada a las cunas, de las que había dos ejemplos en la exposición. Las naturalezas muertas le permiten experimentar en estudio y con objetos cotidianos diferentes técnicas de pintura. En ellos, el entorno suele quedar difuminado.










Hoy lo dejamos aquí, con la intención de publicar una segunda entrada en unos días. Fuentes: página web del museo Thyssen, catálogo de la exposición y elaboración propia.