Ésta casa pintada de añil tiene su historia, pero mejor vayan a verla. El guía se la contará con todo lujo de detalles.
Mientras los caballeros siguen luchando con los dragones del pueblo,

nosotros abandonamos las calles del pueblo y nos acercamos al cañón labrado por el río.



nosotros abandonamos las calles del pueblo y nos acercamos al cañón labrado por el río.


Cada curva depara una sorpresa. Vamos buscando pinturas rupestres pero es imposible pasar sin detenerse.
Las pinturas rupestres del Rodeno prueban la existencia de pobladores en épocas prehistóricas. Nosotros estuvimos recorriendo a pie un par de circuitos muy fáciles, buscando abrigos prehistóricos entre los pinos, a la caza de pinturas que están bastante deterioradas.




















