jueves, 6 de agosto de 2026

La noria romana de Riotinto en el Museo de Huelva

Si la memoria no me falla, y en cuatro décadas pueden pasar muchas cosas, era todavía un adolescente la última vez que visité el Museo de Huelva. Recordaba dos cosas, una vitrina con muchas espadas romanas sacadas de la ría y el elemento estrella del museo, una noria romana encontrada en Riotinto en 1928.




La función de estas norias consistía en achicar el agua dentro de la mina para poder trabajar. Solían instalarse por parejas y de forma escalonada para que la inferior vertiese el agua en la inmediata superior y así sucesivamente hasta alcanzar la superficie, lo que constituyó un importante avance en la explotación de minas de interior. No obstante, la noria que nos ocupa fue encontrada sola, a 65 metros de profundidad.

Lo que la hace tan especial con respecto a otras es que es la única que se conserva a un 95% en el mundo, pues le faltan sólo dos cangilones y tres radios. Mide 4,30 metros de diámetro, tiene unos 1800 años y el eje es de bronce.





En el londinense British Museum hay otra, pero menos completa. Una más, procedente de Tharsis está en el Museo de Transporte de Glasgow. Fuente: Huelva Información.

La madera había logrado conservarse gracias a un ambiente en el que la falta de oxígeno impidió la proliferación de bacterias. Pasó 41 años expuesta en el Museo de Bella Vista (Minas de Riotinto), hasta que fue trasladada en 1973 al Museo de Huelva donde se conserva desde entonces. La instalación actual, protegida por una vitrina, consta de un nuevo sistema de iluminación mediante tecnología LED financiado por la Fundación Atlantic Copper después de que entre 1999 y 2002 el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico llevara a cabo una restauración.





En este otro artículo hay más información sobre los descubrimientos de estas norias. Y aquí tenemos un estudio llevado a cabo por Aquilino Delgado Domínguez y Pablo S. Guisande Santamaría.

De las 129 norias procedentes de minas romanas, 74 han sido encontradas en el cinturón ibérico de piritas y 52 en Riotinto. De todas estas, la única completa es la aquí expuesta, siendo el ingenio minero romano mejor conservado en el mundo. Estas norias han sido definidas como de “tipo hispánico” (Oleson, 1984, 251-253), caracterizadas por ser más altas, esbeltas y estrechas; poseer un diámetro entre 3,60 y 4,65 metros. La anchura media del cangilón, de los que tiene entre 22 y 30, es de 20, y pesa entre 190 y 200 kg.

Como podéis imaginar, me hizo ilusión encontrarla en su sitio, mejor cuidada que nunca, después de tantos años.

jueves, 23 de julio de 2026

¡Campeones!

Y por segunda vez.

España y Alemania son los únicos países en haber ganado tanto el Mundial de Fútbol masculino como el femenino.





Europa Press Bradley Collyer/PA Wire/dpa




AP Photo/Seth Wenig

En esta ocasión, la final me pilló en Nápoles, terreno minado porque siguen rindiendo tributo al Maradona que tanto les dio y aquello parecía más Buenos Aires que una ciudad italiana. Fuimos a ver uno de los famosos murales y todo eran camisetas y banderas albicelestes en medio de una celebración que luego se demostraría prematura. Los pocos ánimos que recibíamos, muy efusivos, venían de otros extranjeros.





Estuve en Argentina en diciembre de 2008 y el país me gustó tanto que le dediqué al viaje un blog en exclusiva: Ruta 40. Por eso me ha dolido tanto ver la actitud de los jugadores argentinos, de sus técnicos y de parte de la ciudadanía. Ya contábamos con que jugarían duro, pero es que las entradas eran demasiado fuertes y los árbitros permisivos en exceso. La misma FIFA que no castigó la pancarta de las Malvinas y que eligió el peor césped del torneo para perjudicar a España, nos anuló dos goles, el segundo por claro fuera de juego, pero el primero completamente legal en mi opinión.




DPA via Europa Press Tom Weller/dpa

No contentos con eso, al terminar el encuentro, jugadores y técnicos sudamericanos propinaron empujones y puñetazos a diestro y siniestro, una vez más con el consentimiento de los colegiados. De todo ello hay pruebas documentales que han escandalizado al mundo civilizado, pero se ve que no supieron perder con elegancia frente a una España que les había hecho el pasillo minutos antes, después de un baño futbolísticamente hablando.





Adam Hunger / AP

No en vano, ha sido la segunda final mundialista con mayor diferencia entre los dos equipos contendientes, con una abrumadora ventaja española en todos los lances del juego y lo que más me han repetido mis amigos extranjeros es que fue una victoria muy merecida.

Puede que Mesi haya sido el mejor jugador del mundo, pero como persona y como líder deja bastante que desear. Se le ve caminando a escasos metros de las agresiones sin intervenir, sin separar a sus violentos compañeros, sin decir nada. No me parece que sea ejemplo de nada por mucho que duela perder una final.



Stephanie Scarbrough AP Photo / Stephanie Scarbrough

Las fotos las he sacado de esta página web y de esta otra, mencionando las correspondientes autorías, pero las quitaré encantado si sus dueños así me lo piden. Mientras, confiando en que regrese la cordura por el hemisferio sur, me permito disfrutar de lo que de verdad importa, de nuestra segunda estrella. Si me extendí tanto con la albiceleste es por lo mucho que me han decepcionado. Ojalá recapaciten y vuelvan a tirar de talento en vez de usar la violencia.

martes, 7 de julio de 2026

Antigua fábrica de cerveza Hürlimann

Una bloggera me descubrió este lugar hace unos años a través de Instagram, y claro, tratándose de cervezas y libros, la suerte quedó echada. Convencí a un par de amigos de esos que te acompañan al fin del mundo si hace falta y nos plantamos en Enge, un barrio de Zúrich conocido por su cercanía al lago y por sus numerosos espacios verdes.




La antigua cervecería Hürlimann es ahora un hotel boutique con spa, pero te permiten vagabundear por el salón donde sirven las comidas. Podemos así, desayunar junto a unos 33.000 libros que decoran, del suelo al techo, tres de las paredes bajo unas lámparas fabricadas con botellas de cerveza.

La que llegaría a ser en su mejor época la fábrica de cerveza más grande de Suiza, fue fundada en 1836 por Hans Heinrich H. en Feldbach, a orillas del lago de Zúrich, trasladándose después, en 1866 a Zúrich debido a la falta de conexión ferroviaria. Adquirida por Feldschlösschen en 1996, ésta sería a su vez absobida por el Carlsberg en 2000.







Como hacíamos algunos domingos, la idea era acercarnos a Zúrich para almorzar en la Zeughauskeller, un lugar muy concurrido que no cierra al mediodía y que atrae a turistas y a locales por igual. Sirven cerveza local y un codillo con ensalada de patata para chuparse los dedos.






Pero en Suiza amanece temprano, y yo solía madrugar, aunque fuera fin de semana, de modo que me dio tiempo para hacer unas fotos a las flores que entonces adornaban mi ciudad.






Como siempre, la primavera llegaba con cierto retraso, pero al menos hacía sol.

lunes, 22 de junio de 2026

Hipómenes y Atalanta

Algún día os contaré el encaje de bolillos que tuve que hacer para conseguir este libro que, contrariamente a lo que anunciaba Desperta Ferro en su página web por aquél entonces, no se podía comprar directamente a la editorial. Ahora he visto que ya lo quitaron de su catálogo.




Empecé a leerlo y la autora nos habla de Atalanta, un tema que conocía de pasada por los Leones del Congreso de los Diputados. Pero es que, a las pocas horas, el canal de Youtube del Museo del Prado me propuso un vídeo sobre un par de cuadros expuestos en la Pinacoteca. Como soy amigo desde hace años y puedo ir cuando quiera, me presenté allí a la mañana siguiente, encontrando las pinturas, pero también mucha información que podéis descubrir pinchando en los enlaces.





Primero, aprovechando que hacía buen día me pasé por el Congreso para hacer fotos de los felinos, cuya historia es la siguiente: Atalanta, hija del rey Esqueneo, fue abandonada en un bosque al nacer porque su padre solo deseaba herederos varones, pero una osa, enviada por la diosa Diana, se encargó de criarla hasta que unos cazadores la rescataron.







Como valoraba mucho su independencia y rehusaba unirse en matrimonio, Atalanta ideó una suerte de reto según el cual solo se casaría con aquel capaz de ganarle en una carrera, siendo ella especialmente veloz, mientras que a los perdedores se les castigaría con la muerte. El joven Hipómenes, descendiente del dios Neptuno, se enamoró de la joven y, sabiendo que iba a perder, pidió ayuda a la diosa Venus. Ésta le entregó tres manzanas doradas para que las dejara caer durante la competición, de forma que Atalanta se entretuviera en irlas recogiendo.




Hipómenes y Atalanta, obra de Guido Reni.

Hipómenes superó la prueba, pero los enamorados no pudieron contener su pasión y se entregaron a ella en un templo consagrado a la diosa Cibeles, quien, airada, les impuso el castigo divino de ser transformados en leones destinados a tirar eternamente de su carro. Es por ello que también los vemos en la famosa fuente donde el Real Madrid celebra sus títulos. Los leones, además, al igual que sucede en el Congreso, miran cada uno hacia un lado, condenados a no poder verse.






Con muy buen criterio, el Prado exhibe este otro cuadro junto al de Guido Reni, obra de Annibale Carracci y titulado Venus, Adonis y Cupido.




Sin esperarlo, y como premio extra, en la misma zona del museo podemos ver este otro, titulado Atalanta y Meleagro cazando el jabalí de Calidón, que es obra de Pedro Pablo Rubens, y otro más, Meleagro y Atalanta, de Jacques Jordaens, pero esa es otra historia.




Finalmente, quienes deseen profundizar en los leones del Congreso, pueden visitar esta página:
España fascinante. No dejo de sorprenderme cómo un descubrimiento te lleva a otro, y a otro, en una sucesión interminable.

domingo, 3 de mayo de 2026

Vilhelm Hammershøi en el Thyssen-Bornemisza

Esta vez, en contra de todo pronóstico, conseguí acercarme por la exposición a pocos días del inicio, sin tener ni idea de quién era este pintor danés (1864-1916), pero convencido de que resultaría interesante. Era la hora del almuerzo y no había demasiada gente porque a muchos españoles les gusta ir en manada. Mejor para mí.




Según el Thyssen se trata de su primera retrospectiva en España, pero me parece que han obviado una muestra que hubo en Barcelona en 2007. En cualquier caso, es una amplia y completa visión de su trabajo a través de casi un centenar de obras. Ha pasado más de un siglo desde la muerte del pintor, que alcanzó un éxito considerable en vida por sus interiores fríos y silenciosos, pero sus obras todavía atraen e inquietan al espectador moderno. Fuente: la página web del museo.









El ojo que escucha es el subtítulo de la exposición, y encaja a la perfección, porque de entrada nos enfrentamos a colores planos que aparentemente nos dicen poco. De hecho, el que más me gustó no es de este pintor, sino de Henri Fantin-Latour, porque como ya es costumbre, hay obras de otros autores que nos ayudan a entender el contexto.




La comisaria Clara Marcellán destaca que el artista produjo alrededor de 400 óleos durante su trayectoria y que, desde etapas tempranas, definió una paleta sobria y restringida, dominada por negros, blancos y tonos ocres. Fuente: El Economista.






Yo adoro los colores intensos en la pintura, y encontrarme con los fríos paisajes de Hammershøi fue una sorpresa. Horizontes muy bajos, cielos casi anodinos y vegetación escasa. Un mundo sin seres humanos, edificios ni caminos. Los interiores casi siempre corresponden a su apartamento en Copenhague, y si hay personas, generalmente se trata de Ida Ilsted, su esposa desde 1891, su madre o sus hermanos. Las calles son igualmente de la capital danesa salvo por un par de escenas del Museo Británico en Londres.









Sus cuadros también muestran interiores cotidianos, con pocos personajes, muy solitarios, cuando no se trata de estancias vacías en las que parece que podamos ver el aire, el polvo suspendido en esos rayos de luz.






Hammershøi sólo retrata a aquellos a quienes conoce. Maestro de la luz, ésta se filtra por puertas entreabiertas y ventanas que nos hurtan el exterior. No deja de ser, sin embargo, un mundo inquietante, muy distinto del siglo en el que vivimos ahora, especialmente en lugares más cálidos que Dinamarca. Lástima que las fotos no hagan justicia a los originales. Otro artículo que me ha gustado es éste.









Es curioso, pero cuando la exposición abandone Madrid será para ir a Zúrich, a uno de los museos que más me gustaba visitar (antes de que empezaran a fastidiarlo), la Kunsthaus. Será del 3 de julio al 25 de octubre de 2026. De momento, en Madrid ya la he visto cuatro veces.