martes, 9 de octubre de 2007

Londres es una ciudad peligrosa

Londres es una ciudad peligrosa, no sólo porque conduzcan por la izquierda, con el consiguiente riesgo de atropello, sino por la costumbre que tienen de envenenar con polonio 210 a algunos de sus visitantes.

Quiso la casualidad que una de mis múltiples reuniones inútiles de esta semana tuviera lugar en el mismo hotel donde fue asesinado Alexander Litvinenko en noviembre de 2006. Lo que son las cosas, en octubre pasado, apenas un mes antes, - todos los años voy a Londres por motivo de trabajo, bien en octubre, bien en noviembre - estuve en ese mismo bar tomando un agua mineral con gas. Creo que a partir de ahora tendré que pedir una prima de peligrosidad a mi empresa.

Este año el bar está cerrado, pero por las ventanas se distinguían unos hombrecitos verdes con tres brazos y ojos saltones que trabajaban en su renovación. Desconozco si el té con polonio 210 formará parte del futuro menú, pero conociendo a los ingleses y su amor por las tradiciones, todo es posible.

Para los que no lo sepan, el polonio – descubierto en 1898 por Pierre y Marie Curie – es un elemento químico radioactivo. Aviso para fumadores: está presente en los cigarrillos ¿no lo pone en las cajetillas? Es mortal desde medio miligramo y los efectos pueden notarse a partir del tercer día.

Como comprenderán, después de mi visita turística me ha asaltado un impulso irrefrenable por conocer todo lo relativo a tan singular elemento.

Parece ser que todos los isótopos son radiactivos pero de vida corta, pero mire usted por donde, la radiactividad del 210 se mantiene durante 138,4 días. Tanta exactitud me escama. Peor habría sido con el 209, que dura 100 años.

En fin, si descubren algo raro en este blog ya saben a qué pueden achacarlo.

Pero Londres también tiene sus cosas buenas. Hace unos años estuvo muy de moda el restaurante Nobu, uno de los precursores de la ahora tan celebrada fusión entre la cocina peruana y japonesa. Por aquél entonces era una novedad y había tortas por conseguir una mesa.

Con engaños y falsas promesas (es un decir) tan típicas en el mundo empresarial, conseguí que me invitaran a comer, pero por mucho que rebusqué en la carta no logré encontrar ese trato tan especial que obtuvo Boris Becker en 1999. Claro que el plato de Boris se llama Anna Ermakova, tiene 7 años y le costó 20 millones de libras. A mi anfitrión le salió mucho más barato. Creo que como con el polonio, a la modelo rusa también terminaron por quitarla del menú.

Volví por Nobu igual que tendré que volver algún día por el bar del hotel Millenium. En ambos casos podemos aplicar esa máxima de las guías “Lonely Planet” que tanto me gusta: Los sitios buenos empeoran; los malos, desaparecen.

jueves, 4 de octubre de 2007

El "origen" del español

El municipio riojano de San Millán de la Cogolla se caracteriza por tener dos importantes monasterios, el de Suso, en la ladera de la montaña y el de Yuso, en el valle. En el primero se escribieron las Glosas Emilianenses, consideradas como la prueba escrita más antigua de la lengua española. En el segundo reposan los restos de San Millán.


Monasterio de Suso. Septiembre 2007


San Millán vivió 101 años en una época – el siglo VI – en la que la esperanza de vida no superaba los 35-40 años. Si su condición de ermitaño tuvo algo que ver, no creo que yo pueda igualar siquiera su marca.

Pastor hasta los veinte años – hablo de San Millán, no de mí – y tras una visión celestial, parte en busca de San Felices, un monje que se encarga de instruirle. San Millán se retira a vivir como anacoreta en unas cuevas cerca de Berceo, haciéndose pronto popular entre las gentes y atrayendo a otros acólitos, que tras su muerte deciden construir un monasterio.

A pesar de su reducido tamaño, conserva elementos visigodos, mozárabes y románicos. Visitado por multitud de peregrinos, se convirtió en la Edad Media en uno de los escritorios más notables de la época, donde se copiaban multitud de manuscritos y códices.


Monasterio de Suso. Septiembre 2007


Parece ser que en el siglo X, uno de los monjes copistas hizo algunas anotaciones entre líneas y en los márgenes. Hay que decir que los códices estaban escritos en latín culto mientras que el monje escribió en latín vulgar, que era la lengua hablada por el pueblo. Se trata, como ya he dicho, de la manifestación escrita más antigua de la lengua española y data de hace mil años.

Esas anotaciones se conocen con el nombre de Glosas Emilianenses y se conservan en la Academia de la Historia, en Madrid, aunque fueron escritas en el Monasterio de Suso.



Códice conservado en el Monasterio de Yuso. Septiembre 2007


En el siglo XI el rey García Sánchez, que había mandado construir el Monasterio de Santa María la Real en Nájera, quiso trasladar allí los restos de San Millán. A tal fin se cargaron las reliquias en un carro tirado por dos bueyes, pero según cuenta la leyenda, estos se negaron a moverse una vez habían bajado al valle, a pocos kilómetros del lugar de origen.


Monasterio de Santa María la Real de Nájera. Septiembre 2007


Monasterio de Santa María la Real de Nájera. Septiembre 2007


Esto se entendió como una señal de que el santo no quería abandonar el valle, por lo que se procedió a la construcción de un monasterio más grande en el mismo sitio donde los bueyes se había detenido, el que ahora conocemos como Monasterio de Yuso, o monasterio de abajo.

Los restos de San Millán se guardan en una arqueta de madera decorada con marfiles, la mayoría de los cuales fueron saqueados y vendidos, encontrándose repartidos por varios museos del extranjero.


Arqueta con los restos de San Millán. Septiembre 2007


Los restos de su maestro, San Felices, se guardan en otra arqueta de parecidas características.


Arqueta con los restos de San Felices. Septiembre 2007


Ambas se exhiben el 28 de septiembre de cada año, pero al ser día laborable, la fiesta se trasladó al sábado. Tuvimos mucha suerte ya que sacaron las arquetas justo delante de nuestro grupo (la visita es guiada) y pudimos verlas tan de cerca como quisimos.

Permitían hacer fotos pero sin flash, así que esto es lo mejor que os puedo ofrecer.



******


Por razones de trabajo estaré de viaje hasta el 14 de octubre y no sé si podré conectarme. No obstante, os tendré vigilados. ¡Sed buenos, pasadlo muy bien y que nadie se desmande!

martes, 2 de octubre de 2007

Donar sangre



Después de tanto bromear con mi sangre supuestamente contaminada de alcohol tras la visita a La Rioja, resulta que recibo una carta avisándome de que el autobús de donaciones de la Cruz Roja nos espera mañana al lado de mi oficina.

Porque estos avisan; ponen carteles, te mandan una carta, un SMS, y un correo electrónico que espero de un momento a otro. Parece que les fuera la vida a ellos y no a los enfermos. Tanta insistencia me escama, pero prefiero pensar que sacrificando un poco de tiempo ayudo a alguien que lo necesita. Prefiero pensar que la Cruz Roja lo hace por solidaridad y obviar determinados escándalos de comportamientos poco éticos que todos conocemos.

Hubo un tiempo en el que se pagaba por las donaciones, aunque ahora está prohibido y sólo te dan agua, refrescos y una bolsa de patatas. Es mejor así. Yo procuro ir dopado hasta las cejas – por si acaso – y me bebo más de un litro de líquido.

Ser donante no te convierte per se en buena persona pero a mí me hace sentir bien. Quiso la casualidad que yo donara apenas una semana antes de los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid. No sé si alguna de las muchas víctimas terminó llevando algún componente de mi sangre, pero eso es lo de menos, es algo simbólico, lo importante es que ya sea por un atentado, por un accidente de tráfico, por un parto complicado o por una operación cualquiera, una persona te agradecerá anónimamente que la hayas ayudado.

¡Es algo tan sencillo!. Además, tu cuerpo la repone de forma completamente natural en 24 horas. Se sigue investigando un sustituto artificial pero sin éxito todavía, por lo que las donaciones es la única forma de conseguirla. En España se necesitan 50 donaciones por cada 1000 habitantes pero a pesar de que se nos llena la boca con lo solidarios que somos sólo llegamos a 37.

Pero no escribo esta entrada para decir lo bueno que soy, sino para animar a otros que quizás no lo hacen por miedo o por desconocimiento. Desde luego no es agradable, pero tampoco duele tanto. Siempre se ha tenido cuidado de utilizar las agujas sólo una vez, pero desde hace mucho tiempo son de un sólo uso, por lo que las probabilidades de contagio son nulas.

Una puntualización y algunos consejos:

Donar es un acto voluntario y tampoco me parece bien que haya personas que acosen a otras señalándolas con el dedo. Una cosa es animar y otra obligar. Conozco casos en los que, por un motivo que no quieren desvelar, algunos no pueden donar, y esas personas son tan dignas de respeto como el que más. Seamos siempre respetuosos.

Infórmense. Sigan las recomendaciones, lleven el DNI, vayan descansados, nunca en ayunas, beban mucho, antes y después. No fumen en dos horas, no beban alcohol ni hagan esfuerzos hasta que el cuerpo se haya recuperado (12-24h). Yo prefiero ir acompañado.

Como en muchas cosas, depende de nosotros.

Más información en www.donarsangre.org/