sábado, 10 de mayo de 2008

Una noticia incómoda

Estoy tendido en el sofá, escuchando la lluvia que cae incesante desde hace horas y algún que otro coche que pasa ocasionalmente. He leído unas páginas de Kate, el lado oscuro de Katharine Hepburn, un libro que me compré hace un año y que apenas empiezo ahora, tal es el retraso que llevo.

Pero entre la lluvia, la oscuridad, y una manta de apariencia escocesa que me acompaña, me estoy quedando frito. Pienso en un whisky que haga juego con la manta pero sólo son las diez de la mañana, y mi vida no es precisamente una película de Hollywood que tenga que promocionar el abuso del alcohol. Sí, ya sé lo que estáis pensando, pero es que yo madrugo también los fines de semana. ¿Pasa algo?

Un amigo me ha enviado por correo esta noticia:

http://www.elconfidencial.com/cache/2008/05/09/51_vertedero_radiactivo_huelva_mayor_contaminacion_industrial_europa.html#

Yo, que no veo un telediario, así me maten, que no paso de las páginas ¿culturales? de los periódicos, y que sólo escucho la radio mientras me afeito, no tenía ni idea de lo que estaba pasando. Más bien no quería enterarme, porque idea tenemos más o menos todos.

Dejando a un lado las palabras huecas de siempre, esas que están llenas de indignación pero vacías de intenciones tangibles, he recordado la siguiente frase:

El progreso es que 1000 cosas avancen y sólo retrocedan 999.

Me considero creyente (y practicante) de esa religión llamada progreso y quien diga que cualquier tiempo pasado fue mejor merece vivir en él, pero, joder, es que los 999 retrocesos están muy concentrados en el espacio, y los sufren los de siempre, mientras que los 1000 avances están muy mal repartidos.

Me pregunto cómo pueden dormir los responsables de estos desmanes, aunque en el fondo conozco la respuesta. Consiste en asumir sólo una parte muy pequeña de la responsabilidad. Yo sólo hago lo que me dicen.

Cuándo vamos a darnos cuenta de que mantener unos puestos de trabajo, que son por otra parte muy necesarios, no es justificación suficiente para actuar de este modo. Que ya no estamos en el siglo XV, ni siquiera en el XIX, por favor.

¿Cuándo vamos a sancionar como se debe a las empresas que no cumplen la ley, en Huelva y en tantos otros lugares?. ¿Y cuándo van a pagar los responsables? Porque haberlos, haylos.

jueves, 8 de mayo de 2008

Dos tacitas de arroz

¿Alguien conoce lo que significan estas palabras inglesas?

Knavish

Coltish

Fetter

En el Ciberp@ís de hoy he encontrado una página curiosa:
http://www.freerice.com


El reto consiste en escoger el sinónimo correcto a una palabra inglesa entre cuatro posibilidades, de forma que la dificultad aumenta o disminuye en función de los aciertos y errores. La página es de una asociación sin ánimo de lucro que se compromete a donar veinte granos de arroz por cada acierto. En realidad, son las empresas que se anuncian las que pagan.

Soy muy escéptico con estas cosas, pero he descubierto que mi nivel de inglés es sólo de andar por casa. Tendré que seguir mejorando, porque no lo ponen demasiado fácil. Hay 60 niveles, aunque ellos mismos reconocen que es difícil pasar del 50. Yo he llegado al 44 a base de mucha suerte y algo de intuición, pero luego me he desfondado.

Por cierto, les dejo las traducciones:

Knavish = picaresco, bellaco

Coltish = juguetón, retozón

Fetter = grillete

Y algunas palabrejas más: craven, ghee, fiat, froward, sooth, deft...

sábado, 3 de mayo de 2008

Momo se va a París

Momo se nos va a París y tiene la suerte de no conocerla. Digo suerte, porque verla por primera vez es algo que difícilmente se olvida. En mi caso fue en el 96, en una visita relámpago de ida y vuelta en el mismo día, usando el TGV desde Bruselas. Luego, me acerqué varias veces desde la capital belga, donde viví durante dos años.


En el verano del 2000 estuve algo más de una semana, pero da igual, por muchos días que te quedes es inabarcable; siempre te dejarás muchas cosas interesantes por ver, y ese es precisamente uno de los alicientes, que hay para volver. Esta ciudad es como un ser humano, al que nunca se termina por conocer del todo.

Decías que te ibas en mayo; espero que sea un poco más adelante, pero si no he llegado a tiempo al menos queda la intención, es que me ha llevado algo de tiempo escanear las fotos. Imagino que con ese nombre, cuanto más despacio hagas la visita más verás, y aunque te supongo suficientemente informada, te dejo algunas pistas.




No te pierdas el museo Rodin, muy cerca de los Inválidos, que tiene un jardín que es una delicia, ni el museo de Orsay, menos conocido que el Louvre, pero lleno de cuadros, esculturas y muebles interesantes. En este último, elige lo que desees ver antes de entrar o te arriesgas a perderte en sus pasillos para siempre.

Montmartre, con sus vistas, el Sacre Coeur, los pintores, las cuestas y los molinos. Cafés y cervecerías por todas partes. Se puede cenar por allí mientras el sol se pone sobre la ciudad.


Huye de los hombres grises por los Campos Elíseos y el Arco del Triunfo, sube a la torre Eiffel, camina por el parque de Luxemburgo, cena en el barrio latino, plagado de restaurantes y no te olvides de Le Marais, un barrio pijo con edificios magníficos.





Los restaurantes son caros, pero hay de todo y seguro que comes bien sin gastar demasiado.

Visita los cementerios, cruza las inmensas plazas con fuentes, obeliscos y columnas. Iglesias tienes por todas partes; imprescindible la catedral y ya que estás por allí, acércate a la Sainte Chapelle, una joya.






El Sena y sus puentes, el Panteón de Hombres Ilustres, la Ópera ¿me dejo algo? Sólo unos cuantos miles de cosas. ¿Museos? Ni te cuento, la lista es infinita, lo mismo sucede con lo cafés, incluido Le Procope, supuestamente el más antiguo de todos. Seguro que descubres muchos más lugares que añadir a la lista, que lo pases muy bien y que nos lo cuentes después, para que podamos disfrutar también nosotros.