lunes, 29 de diciembre de 2008

Feliz 2009


El nuevo miembro de Al filo de lo imposible os agradece vuestras visitas y comentarios en este año que ahora termina y os desea un 2009 muy feliz. Que se cumplan todos vuestros deseos y podamos seguir compartiendo experiencias nuevas, disfrutando de la vida con salud, junto a las personas que amamos.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Vacaciones en Argentina

Si bien los viajes a lugares remotos no tienen por qué ser mejores, lo cierto es que suelen raptarnos la imaginación de una forma especial, y como nunca piden rescate por ella, se hace necesario ir a buscarla, sin importar que sea al final del mundo.

Me pregunto qué interruptor interno se acciona en nuestra mente para que las sensaciones se multipliquen y nos veamos abocados a dejar la comodidad de nuestras casas durante unas pocas semanas. Ya hace mucho que superé esa fase en la que se duda sobre la necesidad de hacer las maletas; conozco de sobra que lo que me espera es mucho mejor y me lanzo a ello sin pensarlo.

Parece que estuviera jugando a las cuatro esquinas en el mapa, primero Canadá, luego Nueva Zelanda – de la que he colgado algunas fotos en mi otro blog – y ahora Argentina. El único problema es que siguiendo este plan el próximo sería a Siberia y yo soy más bien friolero. Ya veremos...

Argentina era el plan B, un segundo plato de lujo, hay que reconocerlo; un viaje que hago con los cinco sentidos, cámara en ristre, dispuesto a no perderme nada y con mucha ilusión. Perú, que era mi idea inicial, tendrá que esperar un poco más.

Regreso poco antes de Navidad y, aunque me acuerde de todos vosotros, estoy seguro de que no tendré mucho tiempo para desearos unas Felices Fiestas como me gustaría, que es uno a uno, así que aprovecho y lo hago ahora. Seguro que cuando regrese estaremos todos demasiado liados. Nos vemos en unas semanas.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Indignación

El problema es que sólo con la indignación no se llega muy lejos. Hacen falta otros compañeros de viaje.

Hablo de las agresiones, ya sean físicas o verbales, que sufren algunos niños en los colegios. Cada vez más habituales, no parece que se estén tomando medidas eficaces para atajarlas. De vez en cuando leemos algo en los periódicos, pasamos página y a otra cosa. Con lo poco que nos cuesta echarnos a la calle cuando nos manipulan descaradamente, parece mentira que no sepamos defender lo que de verdad debería importarnos.

Dense una vuelta por el blog de
Paqui y podrán informarse un poco más, esta vez en directo, con el relato de la agresión que ha sufrido su hija. No es algo esporádico; tampoco afecta a unos pocos, sino que nos concierne a todos.

Pérez Reverte pone el dedo en la llaga en uno de sus artículos, con palabras muy directas y, en mi opinión, acertadas. Que seamos todos conscientes de la generación que estamos educando.

Entristece observar un poco más abajo el resultado de la reunión entre todas las partes implicadas, la incapacidad y apatía descarada de los que tienen que ofrecer soluciones, proteger y educar; la catadura moral de unos padres que defienden el insulto, las amenazas y las agresiones.

A muchos se les llena la boca de buenas palabras, de estadísticas amañadas y de excusas baratas, pero la gente de la calle no miente. Los políticos, los legisladores, los medios de comunicación pueden predicar una cosa, intentar hacernos comulgar con ruedas de molino, lo que se palpa entre nuestros conocidos y amigos es otra cosa bien diferente. Los que lo sufren en carne propia no pueden ser engañados. Los que estamos cerca tampoco deberíamos permitir que estos hechos queden impunes.

Yo no puedo cambiar las leyes, ni hacer que se cumplan, lo único que está en mi mano es mostrar mi indignación, con la esperanza de que entre todos podamos eliminar pronto esta lacra de nuestra sociedad, apoyar a las personas que sufren y solidarizarme con ellas.