domingo, 14 de abril de 2013

Robert Adams

Podemos ver hasta el 20 de mayo, en el Museo Reina Sofía, una buena selección de fotografías de Robert Adams, un fotógrafo norteamericano nacido en Nueva Jersey. Bajo el título El lugar donde vivimos se trata de su primera retrospectiva en Europa.





Todas las fotos, fechadas entre 1965 y 2007, son en blanco y negro, muchas de ellas referentes a la desforestación. Árboles cortados o arrancados de raíz. Tocones inmensos que nos dan una idea de lo que se ha perdido. Adams se pregunta cuánto tardaremos en recuperar ese patrimonio natural que apenas es valorado hoy día.

Imágenes de las praderas americanas, de construcciones y asentamientos hispánicos, comparten espacio con otras de un viaje a Suecia. También podemos ver el Pacífico, con el reflejo del sol sobre las aguas, así como otras de la guerra de Irak.





Nos muestra el mundo tal cual es, sin grandes artificios, de una forma que muchos califican de austera. Reconozco el valor de su obra, que se extiende durante más de medio siglo, pero no me emociona como la de otros fotógrafos como Dorothea Lange o Walker Evans.

martes, 2 de abril de 2013

La Palma


Después de un par de años sin vacaciones de Semana Santa por fin he podido desquitarme. Viendo el panorama peninsular, con lluvia en todas partes, me he escapado a Canarias, a la isla de La Palma, buscando sol y algo más de calor.

La llaman la isla bonita, y ciertamente lo es. Desde sus volcanes en el sur hasta sus bosques en el norte.   




Hay una carretera que corta la isla por la mitad y que te lleva al Roque de los Muchachos, a más de 2400 de altitud. Encontramos allí uno de los mejores observatorios astrofísicos del mundo, en un entorno privilegiado que se sitúa por encima de la mayoría de las nubes.





El paisaje del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente es espectacular. El precipicio es grande, desde los 2426 metros hasta los 600 que tiene en su punto más bajo. Este cráter, de unos 10km de diámetro se estima que se formó hace unos 2 millones de años.




He recorrido algunos de los 1080 km de senderos que hay por toda la isla. En el sur estuve en el Vocán San Antonio y en el Teneguía. En el cráter del primero hay un bosque de pinos mientras que algunas de las rocas del segundo son dos años más jóvenes que yo, y corresponden a la penúltima erupción acaecida en España.





En el norte, la popular senda de Marcos y Cordero nos lleva a través de varios túneles peatonales hasta estas dos fuentes. Varias horas de bajada nos permitirán conocer un bosque de laurisilva.





Un primer intento de subir a ver las estrellas quedó frustrado por unas inoportunas nubes altas.


La costa norte, con Charco Azul y La Fajana es preciosa, estropeada tan solo por los invernaderos, presentes en toda la isla y por un afán constructor desmedido.





La penúltima noche hice una segunda escapada nocturna. Acababa de anochecer y tuve que volver pronto para no quedarme sin cenar, ya que siguen el horario de los turistas alemanes, así que las fotos son mejorables, pero nadie podrá hacerme olvidar el espectáculo de ver tantas estrellas. La foto no hace justicia a la realidad.


También he disfrutado mucho conduciendo. Había infinitas curvas, pero el firme era muy bueno. Así, recorrí casi mil kilómetros en cinco días. La carretera hacia el Roque de los muchachos me la hice ocho veces.

Como siempre, espero ir publicando más de La Palma es mi otro blog, una vez tenga listas las fotos.