martes, 18 de mayo de 2021

Primavera en Zug

Ya sabemos que la primavera es una de las estaciones más caprichosas, pero eso de tener poco más de diez grados a mitad de mayo es un poco excesivo. Claro, que en un par de ocasiones hemos tenido nieve a estas alturas del año, así que no creo que me pueda quejar demasiado.



Hoy he ido, por vez primera en este 2021 a un restaurante. Caminé bajo un sol espléndido, a la ida y a la vuelta, pero mientras comíamos envueltos en nuestros abrigos, tuvimos una granizada de escándalo. Ya nos avisaron, que llevásemos ropa de abrigo, porque ese viento tan extraño en Zug nos acosa estos meses. Y lo hace hasta picar las aguas del lago.





Claro que el fresco trae sus ventajas, como poder disfrutar de una de las últimas fondues de queso antes de que lleguen los calores. También hubo clases de mus, aunque eso fue otro día.




Y el lago no está siempre enfadado, a veces nos deja disfrutar de los Alpes en el horizonte y de atardeceres preciosos, no por repetidos menos bonitos.







Mi roble sigue en plena forma, cubierto ya de hojas nuevas, y me sigo entreteniendo con las flores que poco a poco van apareciendo, ya sea en días soleados o nublados.












Zug es conocida por sus cerezos, pero este año habían talado mi campo favorito sin que sepa todavía qué van a plantar. Lástima.



Como premio de consolación, los últimos rayos de sol incendian los árboles que hay justo detrás de donde vivo.






Algún viernes han caído unas cuantas cervezas en el lago, pero sigue haciendo demasiado frío, y en cuanto se va el sol, la humedad ataca sin cuartel.




En los días de lluvia, que han sido muchos, tocó improvisar fotos dentro de casa, y me hice con esta estrella particular. Bien podría ser Antares, el astro que da nombre a este blog.



Nos queda pendiente el tema de la vacunación, pero eso da para otra entrada, porque los suizos son muy suyos. Ya os contaré.



Como de costumbre, me quedó muy larga, aunque esta vez hay más fotos que texto. Espero que os hayan gustado.

10 comentarios:

Senior Citizen dijo...

Pues aquí se nos ha echado el calor encima de golpe porrazo, de tal forma que esta noche he vuelto tan acalorada que desde las 10 que vine aun no me he refrescado como para acostarme. Y es pronto para encender el aire acondicionado, que es muy largo el verano y se termina harta.

unjubilado dijo...

Las fotos realmente preciosas, en cuanto al calor ahora mismo en Zaragoza a las 18,45 hay 30 grados y hace tres días cundo fui a que me vacunaran de la 2ª dosis teníamos 31 grados, sin embargo ayer el termómetro no subió de 21.
¡El tiempo está loco!

Contadora de Libros. dijo...

A mi me gustan los días fríos, ponerme algo de abrigo siempre es mejor que pasar calor. Por eso he disfrutado tanto de esta primavera “fresquita” que también hemos tenido por estos lares.
Muy bonitas tus fotos, yo nunca me canso de ver naturaleza y plantas, todas esas flores de vivos colores son una preciosidad. Me encanta ver el lago al atardecer con esos árboles desnudos, transmite calma y paz.
Me alegro mucho de que vuelvan las comidas y planes entre amigos. Good!!!
Gracias por este paseo.

Una mirada... dijo...

Espléndida esa primavera suiza verde y florida, tan propicia para trotar por el exterior sin esos calores a destiempo que enmarcan algunos días de mayo, que más parecen de mediados de julio. Y, vaya, qué delicia esa fondue compartida, entre charlas, con la naturaleza regenerándose, ufana, al otro lado de la ventana y las riberas lacustres vestidas de entretiempo. Me encantan las fotografías.

alfonso dijo...


·.
Con tantas y buenas fotos el post no te quedó lago, quedó muy ameno retratando la vida en Zug, que parece envidiable.
No he entendido eso de que Antares y el nombre del blog. Lo conozco como 'El corazón del escorpión'
Un abrazo Javier


LaMiradaAusente · & · CristalRasgado

Silvia E.Duraczek dijo...

Hermosa primavera estás teniendo....ya todo verde y con flores! Por acá el otoño vino con bastante fresco, por no decir frio, que aunque me gusta, cada vez lo siento más. Pero como ya los árboles están desnudos de hojas, los artistas de mi ciudad estamos pintando y poniéndole color al frio otoño. Te invito a ver la actividad.
Tus fotografías como siempre maravillosas, esos cielos y ese bosque, inigualables.
Con respecto a la pandemia, cada vez peor por aca. Al menos ya tengo una dosis de la vacuna...
Abrazo amigo!

Tawaki dijo...

Senior Citizen, aquí no saben lo que es el aire acondicionado, y con la humedad que hay en el aire, miedo me da que suban las temperaturas. Pero claro, tener tantos meses sin sol, es todavía peor, y esta primavera vamos sobrados de días nublados.

Un jubilado, espero que ya vacunado, estés más tranquilo con la Covid. En Suiza el invierno ya es lo suficientemente duro como para que la primavera nos traiga frío y días nublados. De ahí mi queja.

Contadora de Libros, es que una cosa es tener un día fresquito de vez en cuando y otra no ver el sol apenas en varios meses. Después de esos días de invierno tan cortos, apetece algo de luz y calor. Casi había más flores en otoño que ahora.

Una mirada, este año el calor se está haciendo de rogar, y después de este extraño invierno todos estamos esperando que salga el sol. Eso sí, como vivimos todos cerca, podemos reunirnos a cenar de vez en cuando, y eso hace más llevadera la situación.

Alfonso, la historia del nombre es larga, ya te enviaré un correo. En cuanto a la vida en Zug, la verdad es que he tenido mucha suerte, porque me gusta mucho. El problema será mi adaptación a España cuando vuelva...

Silvia e. Duraczek, hermosa pero un pelín demasiado fresca, y después de tantos anocheceres a media tarde ya apetece ver algo más de sol. Espero que ya estés con las dos dosis, a salvo de contagios.

RosaMaría dijo...

Querido amigo, hermosas fotos, romántico reporte, un post que regocija. Gracias, felicitaciones. Abrazo a la distancia, nunca mejor dicho.

Tawaki dijo...

Rosa María, muchas gracias por esos buenos deseos que te devuelvo con creces. Un abrazo.

nella dijo...

Cuánto hace que no me daba una vuelta por aquí.
Zug preciosa como siempre. Pena por los cerezos.
Tu roble, las flores, el lago todo invita a recorrer esos lugares.
Hermosa entrada.

Abrazote