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martes, 12 de marzo de 2019

Una explicación

Suelo publicar con bastante regularidad, y acostumbro a avisar cuando no voy a hacerlo, pero en esta ocasión me he visto superado, motivo por el cual llevo algún tiempo sin daros la lata. Hace un par de semanas, justo el día antes de publicar sobre Camboya, el disco duro donde guardo las entradas decidió morir, dejándome en la estacada.


La copia de seguridad era relativamente reciente, pero no tanto como para conservar los cambios que había introducido en los días previos, y estos eran muchos y relevantes. Todavía me estoy recuperando del shock.


Como siempre ando escaso de tiempo, acostumbro a preparar las entradas con mucha antelación, y es extraño que publique sobre la marcha, más aún si se trata de una tan elaborada como la del país asiático. Era, además, un post muy personal, que recogía las sensaciones vividas en nuestro último gran viaje.


A día de hoy, todavía estoy recuperando los archivos perdidos, reescribiendo, seleccionando otra vez las fotos, buscando información aquí y allá… No sé cuánto tiempo necesitaré, pero confío en volver pronto a la normalidad.

martes, 20 de marzo de 2018

Mi nuevo blog: Tiburones

Lo creé hace ya algún tiempo, pero solo ahora lo estoy llenando de contenido; poco a poco y con ritmo irregular, ya que no es fácil verlos de cerca mientras vivo en Suiza. Lo encontráis en la barra lateral de mis otros blogs o enlazado aquí.
Aunque quiero compartir mis experiencias y todo lo que vaya aprendiendo sobre ellos, la idea principal – lo repito una vez más – es conseguir que la gente los vea como lo que son: unos animales maravillosos que van a extinguirse demasiado pronto por culpa de nuestra estupidez. La realidad no tiene nada que ver con el cine, y si algunos se empeñan en verlos como un peligro, yo me he propuesto insistir, y demostrar con hechos, lo contrario, aun a riesgo de ser pesado.
Tenemos que defenderlos. Se estima que diariamente matamos más de un cuarto de millón; 270.000 tiburones al día cuando su tasa de reposición es de las más escasas del reino animal. Si hacéis la multiplicación os saldrán 100 millones al año; una auténtica barbaridad.


Como soy consciente de que hay demasiados blogs y de que no hay tiempo ni interés para leerlos todos, he deshabilitado los comentarios, porque no quiero poner a nadie en el compromiso de tener que entrar a echarle un vistazo. Prefiero que lo visiten aquellos que de verdad estén interesados. No obstante, si alguien quiere comentar o aclarar algo, tiene a su disposición el correo electrónico que aparece en mi perfil.


Entonces, si ya hay tantas bitácoras, ¿por qué crear otra más?
Muy sencillo: porque me gusta, me divierte, y me obliga a informarme. Porque me encanta la naturaleza y creo que debemos protegerla y preservarla. Si no nos ocupamos nosotros nadie lo hará, y los tiburones necesitan que alguien alce la voz por ellos. Una voz sensata, veraz y libre de intereses económicos.
Porque la falta de información y los miedos irracionales les hacen mucho daño. Porque quiero cambiar las cosas, por muy modesta que pueda ser mi aportación. Lo dicho, sin compromisos, nos vemos por allí; o no, eso depende de vosotros, pero no os olvidéis de defenderlos.