Suelo publicar con bastante regularidad, y acostumbro
a avisar cuando no voy a hacerlo, pero en esta ocasión me he visto superado,
motivo por el cual llevo algún tiempo sin daros la lata. Hace un par de
semanas, justo el día antes de publicar sobre Camboya, el disco duro donde
guardo las entradas decidió morir, dejándome en la estacada.
La copia de seguridad era relativamente reciente, pero
no tanto como para conservar los cambios que había introducido en los días
previos, y estos eran muchos y relevantes. Todavía me estoy recuperando del
shock.
Como siempre ando escaso de tiempo, acostumbro a
preparar las entradas con mucha antelación, y es extraño que publique sobre la
marcha, más aún si se trata de una tan elaborada como la del país asiático.
Era, además, un post muy personal, que recogía las sensaciones vividas en
nuestro último gran viaje.
A día de hoy, todavía estoy recuperando los archivos perdidos, reescribiendo, seleccionando otra vez las fotos, buscando información
aquí y allá… No sé cuánto tiempo necesitaré, pero confío en volver pronto a la
normalidad.





