sábado, 3 de marzo de 2012

Museo de la Evolución Humana

El verano pasado volví por Atapuerca porque quería ver cómo había evolucionado el mayor yacimiento de homínidos del mundo, pero lo que en realidad quería visitar era el Museo de la Evolución Humana, que está en Burgos.

El edificio es obra del arquitecto Juan Navarro Baldeweg y ha sido construido donde antiguamente se encontraba el convento dominico de San Pablo.




Hacía ya un año que lo habían inaugurado, pero todavía tienen mucho espacio que llenar. La planta sótano es la más interesante, ya que es aquí donde se exponen los restos encontrados en Atapuerca, único lugar del museo donde no dejan hacer fotografías. Del resto destaco los vídeos, y creo que la parte dedicada a Darwin y a su teoría de la evolución podría mejorarse.

Describen muy bien la historia de nuestra especie y hay buenos gráficos explicativos de esta sierra, con sus simas, dolinas, ríos y cuevas.





Nosotros fuimos al yacimiento de Atapuerca y al parque arqueológico el sábado, en uno de los autobuses que salen del museo. Es imprescindible reservar.

El domingo lo dedicamos a ver el museo, apreciando lo que nos habían explicado el día anterior. El precio del museo, el autobús y las visitas guiadas a los dos sitios es de once euros, que nadie diga que es caro.




Si te interesa el tema puedes echar cuatro o cinco horas sin ningún problema. En la planta baja hay una recreación de esta sierra que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad.




Es cuestión de tiempo que este museo se convierta en la piedra angular de la evolución de nuestra especie. Cada año se hacen nuevos descubrimientos, y hay yacimiento para rato.

Además, Burgos es una ciudad muy interesante, llena de monumentos y donde se come estupendamente. Otro día nos ocuparemos de ella.

miércoles, 22 de febrero de 2012

La empresa privada

Algunos consideran que la empresa privada es como un tigre al que hay que disparar y otros la ven como una vaca que se deja ordeñar, pero muy pocos la ven como lo que realmente es; un robusto caballo que tira del carro.

Winston Churchill.

domingo, 12 de febrero de 2012

Berlín

Como ya sabéis, en enero siempre tengo que trabajar un fin de semana, cada vez en un destino diferente, y este año le ha tocado a Berlín. El hotel estaba al lado de la puerta de Brandenburgo y aproveché para sacar alguna foto nocturna a pesar del frío.



Ya van dos visitas a la capital alemana y todavía no he visto el sol. Llovió todo el tiempo, aunque esta vez tampoco importaba mucho porque apenas si salimos del hotel un rato el sábado por la mañana para dar una vuelta en microbús. Casi todas las fotos corresponden a mi primera visita, en agosto de 2005.

Entonces la encontré llena de obras, con museos cerrados y un tiempo desabrido. Pero me llamó la atención la vida nocturna, la cantidad de gente joven con ganas de marcha y el aire desenfadado que se respiraba por todas partes.




También me gustó mucho Postdam, a pesar del mal tiempo.




El palacio de Charlottenburg


 y la cúpula del Reichstag,



 sin olvidar los trozos de muro ni el monumento al Holocausto de Eisenman.




Ahora me he encontrado con una ciudad con menos obras y con unos berlineses simpáticos y amables. Estuvimos en un buen hotel, pero eché de menos tener algo de tiempo libre. Tendré que volver cuando haga menos frío.