El verano pasado volví por Atapuerca porque quería ver cómo había evolucionado el mayor yacimiento de homínidos del mundo, pero lo que en realidad quería visitar era el Museo de la Evolución Humana, que está en Burgos.
El edificio es obra del arquitecto Juan Navarro Baldeweg y ha sido construido donde antiguamente se encontraba el convento dominico de San Pablo.
Hacía ya un año que lo habían inaugurado, pero todavía tienen mucho espacio que llenar. La planta sótano es la más interesante, ya que es aquí donde se exponen los restos encontrados en Atapuerca, único lugar del museo donde no dejan hacer fotografías. Del resto destaco los vídeos, y creo que la parte dedicada a Darwin y a su teoría de la evolución podría mejorarse.
Describen muy bien la historia de nuestra especie y hay buenos gráficos explicativos de esta sierra, con sus simas, dolinas, ríos y cuevas.
Nosotros fuimos al yacimiento de Atapuerca y al parque arqueológico el sábado, en uno de los autobuses que salen del museo. Es imprescindible reservar.
El domingo lo dedicamos a ver el museo, apreciando lo que nos habían explicado el día anterior. El precio del museo, el autobús y las visitas guiadas a los dos sitios es de once euros, que nadie diga que es caro.
Si te interesa el tema puedes echar cuatro o cinco horas sin ningún problema. En la planta baja hay una recreación de esta sierra que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad.
Es cuestión de tiempo que este museo se convierta en la piedra angular de la evolución de nuestra especie. Cada año se hacen nuevos descubrimientos, y hay yacimiento para rato.
Además, Burgos es una ciudad muy interesante, llena de monumentos y donde se come estupendamente. Otro día nos ocuparemos de ella.










